A medida que Silicon Valley lleva al mundo a hacer que se sostenga el boom de la IA generativa, Hollywood sigue sobre el precipicio de un momento de transformación. Los estudios encuentran dificultades con el supuesto potencial (y ahorro en costos) que podrían brindar los modelos de inteligencia artificial, ya que hay bombas legales que podrían explotar si aprovechan esas tecnologías. Además, quizá el público no reaccione del todo bien.
Por cierto, Disney no es la excepción. La compañía ya conoce los dolores de cabeza legales y la pesadilla en RRPP que puede representar la IA generativa. Un nuevo informe del Wall Street Journal afirma que ha habido otros intentos más en el detrás de escena del estudio de Disney por probar y utilizar tecnologías de IA generativa. Sin embargo, ninguno parece haber salido bien o haber llegado muy lejos, por diferentes razones.
Dos películas clave y un plan de deepfake que no funcionó
Dos de las próximas producciones que intentaron experimentar con el uso potencial de la IA generativa, según el informe del WSJ, son la remake en acción real de Moana, y la de Tron: Ares. Para la primera, Disney supuestamente pensaba trabajar con una compañía de IA llamada Metaphysic para crear un deepfake digital del actor Dwayne Johnson, buscando reiterar su rol como el semidiós Maui en la remake. En un intento por reducir la cantidad de días que Johnson debía pasar en el set para producir la película, el plan era que el primo de Johnson, Tanoai Reed, lo reemplazara y se reemplazara su rostro por el de Johnson en la post-producción.
Aunque el plan era para “pocas tomas”, según el informe del WSF, tras 18 meses de negociación y trabajo entre Disney y Metaphysic, ninguna de las tomas con la actuación de Reed estará en la película cuando se estrene en julio de 2026. El informe del WSJ dice que hubo preocupación sobre la seguridad de datos por parte de Disney, y la cuestión legal que pende sobre cualquier uso más amplio de la tecnología de IA generativa en Hollywood: ¿quién, exactamente, es propietario del producto final cuando se usan modelos de IA generativa para crear aunque sea una parte de ese producto?
Es una pregunta espinosa relativa a la propiedad, que ya tuvo a Disney iniciando acciones legales contra compañías de IA al denunciar el uso ilegal de material con derechos de autor para entrenar a sus modelos. En junio de este año Disney trabajó con Universal para demandar a Midjourney por lo que se describe como “un pozo sin fin de plagio”, acusando al generador de imagen de la compañía de IA de violar leyes de derecho de autor para distribuir y crear imágenes entrenadas con la biblioteca de personajes y franquicias del estudio.
Sin embargo, los derechos de autor no son lo único que preocupa a Disney cuando se trata de ideas en torno a la IA generativa: el estudio también se encuentra con pesadillas potenciales cada vez más grandes, como la crítica social ante el uso de tecnologías.
En otro ejemplo del informe del WSJ se dice que los ejecutivos de Disney les pidieron a los creativos del set de Tron: Ares que intentaran incluir un personaje de IA generativa en la película, que trata sobre inteligencias artificiales que escapan del mundo digital de “La grilla” para ser aprovechadas como contratistas militares en el mundo real. Según el WSJ, el personaje se habría llamado “Bit”, y su papel sería de potencial compañero del personaje de Jeff Bridges, Kevin Flynn, construido fuera de contexto por un escritor. El personaje generado se grabaría luego para hablar con la voz de un actor, respondiendo como si el modelo mismo fuera Bit.
El informe dice que la idea también se vio impedida por discusiones legales en ese momento en medio de negociaciones con sindicatos, además del hecho de que se les habría dicho internamente a los ejecutivos de Disney que abandonaran la idea porque “la compañía no podía arriesgarse a la mala publicidad”.
Por supuesto, Disney ya conoce la vergüenza pública en lo que refiere a sus productos y la IA. A Marvel se le criticó por el uso de IA generativa para crear la secuencia inicial de su serie de Disney+ Secret Invasion en 2023, y tuvo que defenderse de acusaciones de que la había usado de nuevo para la campaña inicial de marketing de Los cuatro fantásticos: primeros pasos. Este verano (del hemisferio norte) la inversión de Disney en Epic Games se vio frustrada por la llegada de un avatar de Darth Vader mejorado con IA generativa en Fortnite para promover la batalla del videojuego en el evento de Star Wars de ese momento “Batalla Galáctica” en que los jugadores podían reclutar a Darth Vader utilizando un modelo deepfake de la voz del fallecido James Earl Jones para que interactuara con los jugadores en tiempo real.
Los jugadores pronto encontraron cómo eludir las restricciones de contenido de Epic y lograr que el Vader generativo dijera malas palabras e insultos. Aunque Epic logró reparar las intrusiones a media hora de la aparición del personaje de Vader en vivo en Fortnite se hicieron virales en redes sociales varios de los videos. El sindicato SAG-AFTRA también presentó una demanda por trabajo injusto contra Epic por el uso de IA generativa al negarle a un actor humano la oportunidad de dar su voz al personaje (los herederos de Jones ya le habían vendido los derechos a su voz a la compañía tecnológica ucraniana Respeecher en 2022, antes de que falleciera) pero recientemente hubo rumores de que el sindicato retiró su denuncia tras firmar un nuevo contrato el año pasado.
El resultado legal del juicio iniciado por Disney y Universal todavía no está decidido, pero lo que parece claro es que el potencial uso de la IA por parte de Hollywood tan temido con la proliferación de IA generativa no estaría tan cerca como piensan algunas personas (y compañías).