Tenemos un consejo importante para los que regresan a EE.UU. después de visitar otros países: asegúrense de que no tienen ningún insecto encima. En un estudio que se publicó hoy los expertos en salud advierten que hay garrapatas exóticas que potencialmente transmiten enfermedades y que ingresan a EE.UU. usando a los estadounidenses que vuelven a su país.
El viernes se publicó el trabajo de los científicos de Connecticut en iScience. Allí, detallan siete casos de garrapatas no nativas que ingresaron al estado con viajeros en los últimos años. Algunas garrapatas posiblemente tuvieran gérmenes. Es algo que podría estar sucediendo en todo el país y no solamente en Connecticut. Y se trata de un problema de salud pública, según los investigadores.
“Cada una de esas garrapatas podría representar un importante riesgo para la salud del viajero, y de la nación”, le dijo a Gizmodo Goudarz Molaei del Centro de Experimentos Agrícolas de Connecticut, especializado en enfermedades zoonóticas y biología de vectores. “Si alguna de ellas acaba siendo liberada en el medio ambiente, sin querer, hay potencial de que se propaguen y formen poblaciones”.
Como parte de su trabajo, Molaei y sus colegas identifican garrapatas que el público aporta, en particular garrapatas que pican a los humanos y causan enfermedades. Si bien la mayoría de los casos de enfermedades son causadas por especies nativas, ocasionalmente han encontrado garrapatas que no lo son.
Las garrapatas y las enfermedades que transmiten son un problema creciente en EE.UU., en parte debido a que el clima es más cálido. Esas condiciones también harían que le fuera más fácil a la especie invasora reproducirse y formar población, por lo que los investigadores quieren destacar algunos de los casos exóticos que han documentado a lo largo de los años.
Describen siete ocasiones de introducción de garrapatas no nativas en Connecticut, entre 2019 y 2023. Son garrapatas originarias de América central, África y Europa. Dos de las garrapatas, ambas de la especie Amblyomma mixtum, tenían la bacteria Rickettsia amblyommatis.
La R. amblyomma está emparentada con gérmenes que transportan las garrapatas, como los de la fiebre de las Rocallosas, y se sospecha que pueda enfermar también a los humanos. Fuera de su impacto humano, las garrapatas A. mixtum son un peligro para el ganado y pueden causar infestaciones masivas, y propagar otras enfermedades. Algunas de las garrapatas que identificaron, como la Ixodes ricinus, también son vectores de enfermedades humanas en su entorno nativo, como la bacteria que causa la enfermedad de Lyme.
Este mes, Molaei y su equipo contribuyeron a identificar otro caso de ingreso al estado. La persona que traía la garrapata enfermó y los médicos al principio no podían identificar la situación, según Molaei. Afortunadamente, en el laboratorio se hicieron análisis y se identificó la bacteria y el paciente se recuperó.
Molaei señala que como Connecticut no es un centro principal de viajes, es posible que en otras áreas de EE.UU. el riesgo sea mayor. Hay muchos lugares en el país donde estas garrapatas, y otras, exóticas podrían prosperar si tienen oportunidad. Y en muchos estados tampoco hay equipamiento adecuado para detectar esos potenciales casos, según Molaei, lo que complica la situación de que ingresen y se propaguen nuevas especies y enfermedades.
Cómo reducir las probabilidades
No se trata de un riesgo hipotético. Ya sucedió en 217, cuando en Nueva Jersey se identificó el ingreso de la garrapata asiática Haemaphysalis longicornis en el área. A pesar de los esfuerzos por minimizar su propagación, la garrapata desde entonces ya ha llegado a medio país y es un riesgo importante para el ganado (también puede transmitir enfermedades humanas). No se sabe cómo es que la garrapata asiática llegó hasta EE.UU., pero puede haber estado prendida a una persona o animal que hayan viajado.
Los investigadores sostienen que hacen falta más recursos para supervisar y mitigar estos riesgos de invasión de garrapatas. Son esfuerzos que incluyen el monitoreo activo de mercancía agrícola que ingresa en EE.UU., junto con información detallada para que se puedan identificar las garrapatas potencialmente exóticas. El público en general también debe estar atento a la prevención y detección de picaduras de garrapatas, en especial si se viaja a otros países.
“Quienes viajan deben estar atentos. Tienen que saber que además de estar en riesgo de contraer enfermedades transmitidas por garrapatas durante su viaje, hay consecuencias indeseadas para el país”, dijo Molaei. “Es importante revisar si se tienen garrapatas, en particular antes de abordar el avión, inspeccionando la ropa y el equipaje antes de viajar”.
Molaei y su equipo siguen monitoreando garrapatas nativas y exóticas en su estado de Connecticut.