Tu alergia persiste después de que hayas eliminado lo que la causa. Pero ahora los investigadores presentan un futuro con dispositivos portátiles que limpian el ambiente con luz ultravioleta (UV).
En un nuevo trabajo publicado en ACS ES&T Air, los investigadores informan haber encontrado cómo cambiar la estructura de las proteínas aéreas que producen alergias con luz UV. Es una alternativa mejor a los meses de limpiar alfombras, gatos y todo lo demás, y hasta podría salvar vidas.
“Hallamos que se puede usar un tratamiento pasivo y generalmente seguro de luz ultravioleta para desactivar rápidamente los agentes alergénicos aéreos”, dijo en declaraciones de la Universidad de Colorado Boulder Tess Eidem, microbióloga en esa universidad y coautora del trabajo. “Creemos que podría ser una herramienta más para ayudar a la gente a combatir los alérgenos en sus casas, escuelas y demás lugares cerrados en los que se acumulan”.
No son los gatos los que producen tu alergia
Si eres alérgico a cosas como los gatos, los perros, el moho o las plantas, probablemente no seas alérgico a esos organismos en sí mismos sino a una proteína que emiten. Por ejemplo, los gatos emiten una proteína en su saliva conocida como Fel d1, y cuando se lamen, la proteína se vuelve aérea a través de las diminutas escamas de piel muerta. Cuando respiras esas partículas, tu sistema inmunológico crea anticuerpos que se adosan a la estructura especial 3D de esa proteína y eso da lugar a la reacción alérgica.
Por eso sigues estornudando cuando sacudes la alfombra aunque no la haya pisado un gato durante meses. Las proteínas siguen allí y no puedes matarlas como a los microbios, porque no están vivas. Ayuda a tratar de disminuir los alérgenos con métodos como los filtros, la aspiradora, el lavado de paredes y mascotas, pero todo eso resulta difícil de sostener a largo plazo.
Por eso Eidem y sus colegas investigaron un método alternativo: en lugar de tratar de librarse de las proteínas que causan las alergias, cambiaron su estructura para que el sistema inmunológico no las reconozca. El equipo lo compara con el desplegado de un animal de origami. “Si tu sistema inmune está habituado a un cisne, pero si despliegas la proteína para que se vea diferente, ya no producirás una respuesta alérgica”, explicó Eidem.
Luces menos intensas
La luz ultravioleta ya se usa para eliminar patógenos aéreos y desinfectar equipos en hospitales y aeropuertos. Pero el ancho de banda suele ser tan potente – de 254 nanómetros – que hay que usar equipo protector para ojos y piel.
El equipo probó luces con menos largo de onda, menos intensas, de 222 nanómetros, más seguras para los lugares cerrados y poblados porque no penetran en las células profundamente. Pero Eidem admite que sí hay algunos riesgos como la producción de ozono, que no hay que inhalar. La exposición humana tiene que restringirse por eso.
Eidem y sus colegas liberaron alérgénicos diminutos de ácaros, pelo de mascota, moho y polen en una cámara y encendieron cuatro lámparas UV222 pequeñas que había en el cielorraso y el piso. Analizaron el aire a intervalos de 10 minutos y hallaron que se reducía el inmuno reconocimiento de las muestras tratadas. Es decir que los anticuerpos no identificaban a muchas de las proteínas y no se les adosaban.
“Los agentes alérgénicos aéreos se cuantificaron con una evaluación inmune basada en anticuerpos, que dependen de la conformación de la proteína intacta para el reconocimiento del alérgénico y su posterior reacción”, explicaron en el trabajo.
Después de media hora, los niveles de alérgenos aéreos disminuyeron entre 20 y 25%, dependiendo del tipo de alérgénico y el tiempo en el que estuvo encendida la luz, y también de la sustancia en la que flotaba el alérgénico, como polvo o gotitas de vapor de agua. En una situación, con 40 minutos de exposición a la luz UV disminuyó la proteína Fel d1 un 61% en comparación con aire lleno de alérgenos sin tratar.
“Son reducciones rápidas si las comparas con meses y meses de limpieza, de levantar alfombra y de bañar a tu gato”, dijo Eidem.
Aplicaciones personales
Aunque ya hay disponibles luces UV222 en el mercado, en general son para aplicaciones industriales. Eidem espera que llegue el día en que los consumidores tengan acceso a luces UV222 portátiles para actividades más personales, como visitar a un amigo que tiene tres gatos. Hablando en serio ahora, las luces UV222 podrían salvar vidas.
“Los ataques de asma matan a unas 10 personas por día en EE.UU., y a menudo el disparador suele ser una alergia a agentes aéreos”, concluyó Eidem. “Es realmente importante tratar de desarrollar nuevas formas de prevenir o impedir esa exposición”.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.