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Ciencia

La ciencia revela un truco para quienes hacen ejercicio: ir a dormir

Las investigaciones hallaron que quienes se van a dormir temprano tienden a estar físicamente más activos al día siguiente.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Si te hacía falta otra razón para envidiar – o detestar – a los que se levantan temprano y tienen toda la energía, te contamos que esta semana un estudio encontró que quienes se van a dormir temprano tienen más probabilidades de estar físicamente activos en comparación con los que viven la noche.

En la Universidad Monash de Australia los científicos que encabezaron el estudio examinaron objetivamente los hábitos de sueño y ejercicio de los participantes. En comparación con los que se van a dormir tarde, o en horario tradicional, hallaron que quienes se van a la cama temprano suelen rendir más en la actividad física al día siguiente.

“Ir a dormir más temprano que lo usual puede constituir una estrategia efectiva para mantener una duración normal del sueño, al tiempo de optimizar la [actividad física] del día siguiente”, escribieron en su trabajo, publicado el lunes en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

“Dormir bien y ejercitarse son dos claves vitales cuya regularidad aporta a un mejor estado de la salud. Según los investigadores, todavía no está claro hasta qué punto pueden interactuar entre sí estos dos aspectos de nuestras vidas. El equipo se interesó en particular en averiguar si el horario de sueño de las personas podía afectar su tiempo de ejercitarse también.

Qué descubrieron

Analizaron los datos de dos estudios anteriores que registraban la actividad de las personas en horarios de sueño y vigilia mediante dispositivos portátiles. En el primer estudio unos 20.000 llevaron consigo rastreadores de actividad durante un año entero, lo que significó que contaban con dantos que cubrían unas seis millones de noches de sueño. En toda la muestra, la hora promedio en que la gente se iba a la cama era cerca de las 11 p.m. Los que se iban a dormir temprano se clasificaron como gente que se dormía cerca de las 9 p.m., y los que se dormían tarde, cerca de la 1 a.m.

En comparación con los que se dormían tarde, los tempraneros registraban 30 minutos más de moderada a vigorosa actividad física en promedio; también, se ejercitaban unos 15 minutos más que los que dormían en los horarios más usuales. Estos patrones permanecían estables cuando se analizaron los datos del segundo estudio, con casi 6.000 personas que usaron dispositivos FitBits.

Aunque este trabajo de investigación no buscaba responder por qué los que se duermen tarde hacen menos ejercicio, los investigadores pudieron inferir ciertas cosas.

“Las rutinas estándar de 9 a 5 pueden entrar en conflicto con las preferencias naturales de sueño de quienes prefieren la noche, lo que lleva al jetlag social, a una peor calidad del sueño, y mayor somnolencia diurna, y todo eso puede reducir la motivación y oportunidad de realizar actividad física al día siguiente”, dijo el autor principal Josh Leota, científico del programa de investigación de Sueño y Ritmo Circadiano de la Universidad Monash, en declaraciones.

Nuestros hábitos de sueño se ven influenciados por muchos factores que no se ajustan fácilmente, como las horas en que trabajamos y nuestra genética. Pero para quienes se duermen tarde y quieren ejercitarse más, hay esperanzas. Los investigadores hallaron también que quienes se dormían más temprano de lo habitual, aunque durmieran la misma cantidad de horas, tendían a rendir mejor en la actividad física del día siguiente. Es decir que es posible modificar el sueño y mejorar nuestro tiempo de ejercicio al mismo tiempo. Los investigadores dicen además que los grupos de salud pública deberían intentar poner el énfasis en ambas cosas, si es posible.

“En lugar de solo promover el sueño y la actividad física por separado, las campañas de salud tendrían que alentar a la gente a ir a dormir más temprano y promover naturalmente estilos de vida más activos, con una mirada holística que reconozca la interacción entre estas dos conductas esenciales que tal vez mejoren la salud individual y de la comunidad”, afirmó Leota.

Yo estoy a favor de la hora temprana para ir a dormir, y también del tiempo en el gimnasio. Pero mi límite está en el horario de las 5 a.m. para salir a correr.

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