Cuando de perder peso se trata, la cirugía sigue siendo la reina. Un trabajo de investigación publicado hoy mostró que quienes pasan por la cirugía bariátrica tienden a perder mucho más peso que quienes toman la medicación GLP-1 más nueva y efectiva para tratar la obesidad.
El estudio realizado por científicos de la Universidad de Nueva York analizó datos del mundo real de pacientes que sufrían de obesidad. Quienes pasaron por la cirugía perdieron cinco veces más peso a lo largo de dos años en promedio, comparados con aquellos a los que se les prescribió una droga GLP-1, según descubrieron. Sus hallazgos también sugieren que las drogas GLP-1 no son tan efectivas en el mundo real como lo son en los ensayos clínicos, afirman los investigadores.
“Creo que la conclusión es que cuando ves que hay información sobre una nueva droga y se hace popular, hay que tomarla con cautela. Creo que hay que esperar unos años hasta ver los datos del mundo real porque podrían no ser los resultados que ves en los ensayos”, le dijo a Gizmodo Karan Chhabra, cirujano bariátrico y profesor adjunto de cirugía y salud poblacional en la Facultad de Medicina de la NYU.
La cirugía bariátrica – en particular la gastrectomía y el bypass gástrico, se han considerado desde hace tiempo como el tratamiento más efectivo para la obesidad. La gente suele perder entre el 20 y el 30% de su peso tras la cirugía, y la mejoría en su salud general suele ser perdurable como resultado de ello.
Las nuevas drogas
Pero en los últimos años el surgimiento de nuevas drogas GLP-1 como la semaglutida (ingrediente activo en Ozempic y Wegovy) cambió dramáticamente el campo de la medicina para la obesidad. Estas drogas suelen ser más efectivas (y más seguras) que los tratamientos no quirúrgicos para la obesidad, y en ensayos clínicos las personas perdían en promedio entre el 10 y el 20% de su peso. Además se han relacionado con beneficios para la salud que van más allá de la pérdida de peso.
A primera vista los datos sugerían que las drogas GLP-1 podrían igualar – incluso superar – la efectividad de la cirugía bariátrica. Pero según Chhabra, todavía no ha habido una comparación rigurosa entre los dos tipos de tratamientos para la obesidad en pacientes en el mundo real.
Compararon dos grupos
Chhabra y sus colegas estudiaron las historias clínicas anónimas de más de 50.000 personas que pasaron por la cirugía (gastrectomía o bypass gástrico) o por la terapia con GLP-1 (con semaglutida o tirzapatida) en los Hospitales Langone Health de la NYU y Health+ de NYC entre 2018 y 2024. Ajustaron factores como la edad, el índice de masa corporal inicial y otras condiciones de la salud para que pudieran trazarse comparaciones entre los dos grupos. Y durante dos años hicieron el seguimiento de la pérdida de peso de los pacientes.
En promedio, los pacientes quirúrgicos perdieron casi 30 kg (aproximadamente un 24% de su peso total) después de los dos años, en tanto que los pacientes tratados con GLP-1 perdieron en promedio unos 6 kg (aproximadamente un 4,7% de su peso total). La diferencia es de 5 veces entre un grupo y el otro. Los resultados fueron levemente mejores para quienes siguieron con su medicación durante un año completo (7% de pérdida de peso) y para quienes tomaban tirzepatida, la droga GLP-1 más nueva y efectiva que hay disponible (8% a 9%). Pero los resultados no lograban igualar al éxito que se vio con la cirugía, sin hablar de los resultados de los ensayos clínicos anteriores.
El equipo presentó sus resultados esta semana en la convención anual de la Sociedad Estadounidense de Cirugía Metabólica y Bariátrica (ASMBS).
Es probable que haya varias razones por las que las drogas no son tan exitosas como lo parecían en los ensayos, señaló Chhabra. Casi el 70% de los pacientes tratados con GLP-1 descontinuaron su uso al cabo del primer año. Algunos abandonaron el tratamiento debido a los efectos colaterales como los síntomas gastrointestinales, náuseas y diarrea, que les resultaron demasiado; otros tal vez abandonan el tratamiento porque no pueden pagar las drogas (la medicación GLP-1 no siempre está cubierta por el seguro de salud y puede costar más de U$ 1.000 al mes sin cobertura). Muchos de los pacientes tratados con GLP-1 en este estudio tampoco habían alcanzado la dosis máxima.
Chhabra también sospecha que muchas personas en el mundo real no reciben el apoyo y seguimiento que recibirían de los médicos en un ensayo clínico. Las drogas GLP-1 han alimentado la industria de la telemedicina, por ejemplo, en que a menudo se prescribe la medicación de manera remota y el profesional nunca interactúa personalmente con el paciente. (Hasta hace poco, la gente podría también conseguir versiones compuestas de semaglutida y tirzapatida, lo que reducía la seguridad o efectividad).
Los investigadores no están diciendo que la gente que sufre de obesidad no debería tomar drogas GLP-1, y tampoco dicen que la cirugía bariátrica es la opción ideal para todos. Hay personas que preferirán un tratamiento de una única vez, por ejemplo, o que no tienen cobertura o recursos necesarios como para una terapia prolongada con GLP-1. Otros quizá sientan ansiedad respecto de un procedimiento invasivo, o tienen afecciones preexistentes que podrían complicar la cirugía pero que no se ven afectadas por la terapia con GLP-1.
Los pros y los contras
En resumen, las personas necesitan conocer las ventajas y desventajas de estos tratamientos y quienes deciden usar las drogas GLP-1 tienen que manejar sus expectativas, según Chhabra.
“Tienen que saber que, al menos ahora mismo en el mundo real, su adelgazamiento no será lo que se ve con la cirugía, y también tienen que saber que es un tratamiento para toda la vida”, dijo. “No tenemos todavía protocolos para quienes mantienen la pérdida de peso cuando dejan la medicación, así que es importante que la gente reconozca estas realidades. Me preocupa que mucha gente esté empezando tratamientos con medicación sin saber realmente en qué se están metiendo”.
El equipo planea estudiar más datos para encontrar exactamente por qué los pacientes con terapia GLP-1 en la vida real no pierden tanto peso como esperaban.