El hundimiento del Titanic perdió una buena parte de la barandilla de proa según la compañía que tiene derechos exclusivos a los restos del buque hundido y que en julio llevó a cabo su revisión más reciente.
La barandilla de proa cayó en algún momento entre 2022 y el verano del hemisferio norte de este año, según un comunicado de la compañía, ya que el buque hundido va sucumbiendo lentamente a la inmensa presión a 3.810 metros de profundidad en el océano Atlántico.
En la madrugada del 15 de abril de 1912, tras golpear un iceberg a cientos de kilómetros al sudeste de Newfoundland, el Titanic se hundió, y murieron más de 1.500 personas; muchas de las que no se ahogaron sufrieron ataques al corazón poco después de estar expuestas a las heladas temperaturas del agua.

Cuando el barco se hundió, se partió en dos mitades que se sumergieron y quedaron casi intactas en el fondo del Atlántico. El naufragio se descubrió en 1985 y en 1994 un tribunal federal de EE.UU. otorgó los derechos a los restos a RMS Titanic, inc. que ocasionalmente recupera artefactos del sitio del Titanic y dedica exhaustivos esfuerzos a tomar imágenes de lo que quedó del buque.
Una estatua de primera clase
En su más reciente estudio el equipo redescubrió a Diana de Versalles, una estatua de bronce que estaba ubicada en el salón de primera clase del Titanic, pero que durante la tragedia se desplazó y acabó en el enorme campo de despojos del barco, donde la descubrieron en una expedición de 1986. Sin embargo, la ubicación de la estatua se perdió, y recién pudo redescubrirla (y fotografiarla) el equipo durante la reciente expedición.

A pesar de que todavía queda parte de la barandilla de proa, el comunicado indica que se desmoronó una buena parte, lo que “irrevocablemente cambia una de las visuales más reconocidas y simbólicas del Titanic”. De hecho, fue el lugar de una de las escenas más emotivas de la película de 1997.
Los escaneos 3D del buque que se hicieron en 2023 compilaron más de 700.000 imágenes para crear un modelo foto realista del buque hundido. El equipo de la reciente exploración también captó más de dos millones de imágenes y videos de alta resolución, además de mapear el barco y sus alrededores con LiDAR, sonar, y un híper magnetómetro que recoge datos magnéticos.

El deterioro del Titanic es inevitable; al buque hundido se lo están comiendo los microbios submarinos, y la extrema presión del agua hace lo suyo. Pero con ese proceso inevitable llega la oportunidad, porque el sitio web de RMS Titanic indica que podría obtenerse “acceso sin obstrucciones al interior del barco”. Una de las imágenes más surrealistas (y serenas) es la bañera del capitán Edward Smith.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.