El proceso de la reconquista española culminó en 1492, poniendo fin a 800 años de dominio musulmán en la península ibérica. Este largo período dejó un legado cultural nazarí que aún es visible en campos como la arquitectura y las matemáticas. Sin embargo, la creencia de que también existe una importante herencia genética del norte de África entre los españoles ha sido desafiada por nuevos estudios científicos.
Un vínculo más fuerte con Europa del norte
Según un estudio del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada, los habitantes de Andalucía comparten más similitudes genéticas con los noruegos que con los norteafricanos. Los resultados indican que un andaluz promedio comparte un 80% de su genética con un noruego, y solo un porcentaje mínimo con el norte de África.
La coautora del estudio, María Saiz Guinaldo, explicó que la expulsión de los pueblos del norte de África y la repoblación de las zonas conquistadas por habitantes del resto de la península fueron tan efectivas que apenas queda rastro del legado genético musulmán. De hecho, la carga genética africana en los andaluces no es significativamente mayor que en otras regiones españolas, como Castilla y León, Asturias o Cantabria.
La presencia de haplogrupos africanos es mínima
El estudio concluye que la presencia de haplogrupos típicos del norte de África, como el E3b2, es casi inexistente entre los andaluces, con una prevalencia de solo un 6% en la población española en general. Esto contrasta con el haplogrupo R1b, el más común en España, presente en un 50% de la población, y especialmente predominante en el País Vasco y Cataluña, donde alcanza el 80%.
Variaciones genéticas dentro de España

Otro estudio realizado por las universidades de Santiago de Compostela y Oxford señala que los gallegos son los españoles con más rasgos genéticos árabes, con un 11%, debido a los movimientos migratorios tras la expulsión de los musulmanes, quienes se refugiaron en el norte peninsular. En Galicia, a diferencia de otras regiones como Valencia y Andalucía, los moriscos se integraron con la población local.
Por otro lado, los habitantes del País Vasco comparten un 90% de su genética con los franceses, mientras que ningún español tiene menos del 60% de ADN galo. La influencia genética italiana e irlandesa también está presente, especialmente en el oeste de la península, donde la genética irlandesa alcanza un 17%.
Una genética más europea que africana
A pesar de los 800 años de ocupación musulmana en la península ibérica, los estudios indican que el ADN español tiene más en común con sus vecinos europeos que con los norteafricanos. La repoblación tras la reconquista y la expulsión de los musulmanes parecen haber sido factores determinantes para que el legado genético árabe sea hoy prácticamente inexistente en la mayoría de los españoles.