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La gripe estacional mata a más niños que nunca

Ya hay razones para preocuparse por la gripe el próximo invierno

Sin duda, la gripe estacional ha regresado, y mueren más niños que nunca. Los nuevos datos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades muestran que las muertes informadas por gripe llegaron a cifras récord el último invierno.

Los expertos de los CDC presentaron los datos en un trabajo que se publicó a finales del mes pasado. Al menos 280 niños murieron a causa de la gripe en la temporada 2024-2025, la cifra más alta registrada desde que se implementó el seguimiento moderno hace dos décadas. Es el segundo invierno consecutivo en que las muertes pediátricas alcanzan un pico, lo que no suena alentador para la próxima temporada de gripe.

El peor momento en la modernidad

La gripe estacional, como muchas enfermedades infecciosas, se tomó un respiro durante los primeros años de la pandemia de COVID-19. Las medidas que se tomaron para reducir la propagación de la pandemia, como el distanciamiento social, redujeron también sustancialmente la transmisión de la gripe y otros gérmenes comunes. Pero a medida que el mundo volvió a la normalidad, también lo hicieron las enfermedades como la gripe o la influenza. 

Los casos, hospitalizaciones y muertes por gripe volvieron a sus tendencias habituales durante la temporada 2022 y 2023. Pero la gripe del último invierno fue una de las peores que se hayan registrado en la historia moderna. Fue la primera temporada con gripe de alta severidad para grupos etarios que se haya documentado desde la temporada 2017-2019; la tasa de hospitalizaciones fue la más alta registrada desde 2010-2011, y hubo entre 27.000 y 130.000  muertes relacionadas con la gripe, según los cálculos preliminares de los CDC.

Desde 2024, los médicos y los hospitales tienen la obligación de informar las muertes de niños vinculadas con la gripe a sus departamentos de salud locales. Así los CDC pueden hacer el seguimiento de muertes infantiles en EE.UU. cada temporada. Las 280 muertes pediátricas del último invierno representan la cifra más alta de la era moderna, apenas por debajo de las 288 muertes durante la pandemia de H1N1 de 2009-2010.

Casi todas esas muertes corresponden a niños sin vacunar (89%) en tanto que la mitad fue de niños sin problemas de salud preexistentes.

¿Señales de lo que vendrá?

La gravedad de la gripe en la próxima temporada dependerá de muchos factores, como la gravedad inherente de las cepas que circulen en el mundo. Pero ya hay razones por las que deberíamos preocuparnos por la gripe del próximo invierno, tanto en el caso de los niños como de los adultos.

Por empezar, la cobertura de vacunación contra la gripe en niños fue menor el invierno pasado que en la temporada de gripe anterior. Y de hecho, la tasa de vacunación contra la gripe en general ha estado disminuyendo en comparación con los años anteriores a la pandemia.

El movimiento antivacunas también ha llegado al poder, con figuras como Robert F. Kennedy Jr., del gobierno de Trump. En menos de un año, RFK Jr. y sus aliados han logrado eliminar o disminuir varias de las vacunas para niños, además de comunicar que hay un vínculo entre las vacunas y el autismo.

La mayoría de los estadounidenses, en general, apoyan la vacunación. Kennedy también respalda la vacunación contra la gripe estacional en niños y adultos.

Las vacunas contra la gripe estacional no son 100% efectivas para prevenir la infección. Pero su efectividad al prevenir los peores resultados, como la gravedad de la enfermedad y la muerte, no se discute. Por lo tanto, si los niños y sus familias no se vacunan contra la gripe, quizá no falte mucho para que se llegue a una nueva cifra récord en la cantidad de muertes infantiles a causa de la gripe.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.

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