La magia de la animación japonesa volverá a brillar en las pantallas gigantes. Dos de las películas más queridas de Studio Ghibli se preparan para regresar a los cines con una nueva presentación en formato IMAX y resolución 4K, una iniciativa que promete mostrar estas historias con una claridad visual nunca antes vista. Las remasterizaciones forman parte de una colaboración entre GKIDS y IMAX Corporation, cuyo objetivo es revitalizar algunos de los títulos más importantes del catálogo del estudio japonés y ofrecerlos en condiciones técnicas adaptadas a los estándares cinematográficos actuales.
El anuncio llega en un momento especialmente favorable para las reestrenos del estudio. Tras el éxito obtenido por la proyección especial de La princesa Mononoke en formato IMAX a comienzos de 2025 —que se convirtió en uno de los reestrenos más taquilleros del formato—, el interés por ver las películas de Ghibli en la gran pantalla ha demostrado seguir siendo enorme entre el público.
Dos clásicos que regresan con una nueva calidad visual
Las películas seleccionadas para esta nueva iniciativa son dos obras muy queridas dentro de la filmografía del estudio.
La primera es Susurros del corazón (Whisper of the Heart), que debutará en salas IMAX de Estados Unidos y Canadá el 21 de abril de 2026. Esta película, dirigida por Yoshifumi Kondo y escrita por Hayao Miyazaki, se ha convertido con el tiempo en una de las historias más entrañables del estudio. Su relato sobre el descubrimiento del talento, los sueños juveniles y el primer amor ha resonado con generaciones de espectadores desde su estreno original en 1995.
La segunda película será El mundo secreto de Arrietty (The Secret World of Arrietty), que llegará a las salas IMAX el 19 de mayo de 2026. Dirigida por Hiromasa Yonebayashi, esta adaptación de la novela infantil The Borrowers de Mary Norton destaca por su detallado diseño artístico y por su delicada representación de un mundo visto desde la perspectiva de diminutos habitantes que viven ocultos entre los humanos.
La remasterización permitirá apreciar con mayor nitidez los fondos pintados a mano y los minuciosos detalles visuales que caracterizan el estilo artístico del estudio.
Un proceso supervisado por el propio equipo de Ghibli
El proceso de adaptación a 4K no ha sido simplemente una mejora técnica automática. La remasterización está siendo supervisada por Atsushi Okui, uno de los responsables clave del apartado visual de Studio Ghibli durante décadas.
Okui ha trabajado en el estudio desde la producción de Porco Rosso y más recientemente fue director de imagen digital en la película ganadora del Oscar El chico y la garza.
Su participación en el proyecto garantiza que la transición a resolución 4K respete la estética original de las películas. El objetivo no es alterar la animación tradicional, sino optimizarla para proyectarse en pantallas gigantes manteniendo la fidelidad del material original.
Este tipo de supervisión resulta especialmente importante cuando se trata de obras animadas a mano, donde cada detalle del color y la iluminación forma parte esencial de la experiencia visual.
Versiones originales y dobladas para el público
Las nuevas proyecciones ofrecerán diferentes opciones para los espectadores. El público podrá elegir entre versiones en japonés con subtítulos o las versiones dobladas al inglés, que en el caso de Arrietty incluyen voces conocidas como las de Amy Poehler y Will Arnett.
Las entradas para estas proyecciones ya se encuentran disponibles en algunos mercados de Norteamérica, y todo apunta a que la demanda será elevada entre los seguidores del estudio.
Según explica el articulo publicado por Kotaku, este anuncio llega acompañado de otro evento importante para los fans de Ghibli. La película Nicky, la aprendiz de bruja también tendrá una proyección especial en formato IMAX el 13 de marzo, reforzando la idea de que 2026 podría convertirse en uno de los años más importantes para el regreso de Studio Ghibli a la gran pantalla.
Para los seguidores del estudio, estas proyecciones no solo representan una oportunidad de volver a ver clásicos muy queridos, sino también de redescubrirlos con una calidad visual que hasta ahora solo era posible imaginar.