Marte tuvo océanos. Hay evidencia geológica abundante de que el agua corrió por su superficie durante millones de años: lechos secos de ríos, minerales que solo se forman en presencia de agua, depósitos de sedimentos en formas inconfundibles. En algún momento de su historia, también tuvo una atmósfera suficientemente densa para mantener esa agua líquida. Hoy tiene una presión atmosférica de menos del 1% de la terrestre y temperaturas de hasta -125°C. La pregunta de qué pasó tenía una respuesta incompleta hasta que MAVEN llegó a la órbita marciana en 2014. Once años después, la NASA anunció el fin de la misión.
Qué era MAVEN y cuál era su misión

La misión de MAVEN era específica: estudiar la fuga atmosférica de Marte, el proceso por el cual los gases de la atmósfera marciana escapan hacia el espacio. Esa fuga es la razón por la que Marte tiene hoy una atmósfera tan delgada. La clave es el campo magnético: la Tierra tiene un campo magnético global que actúa como escudo, desviando el viento solar y protegiendo la atmósfera. Marte perdió ese campo hace miles de millones de años y, desde entonces, el viento solar ha estado arrancando sus moléculas atmosféricas poco a poco.
Lo que descubrió: la respuesta a por qué Marte perdió su atmósfera

Tal como reporta La Nación en su cobertura del fin de la misión, Shanon Curry, profesora de astrofísica involucrada en MAVEN, la describió como «la mejor misión a Marte de la historia». La razón es lo que permitió entender: «Ahora tenemos un mejor entendimiento de la fuga atmosférica en Marte que en cualquier otro planeta, incluyendo la Tierra, y por lo tanto, Marte sirve como un laboratorio natural para entender la atmósfera de los planetas rocosos», señaló Curry.
Tiffany Morgan, jefa del programa de exploración de la NASA, añadió que MAVEN «nos ayudó a entender profundamente la atmósfera, la historia climática y la habitabilidad de Marte». Ese último concepto, habitabilidad, es el que conecta a MAVEN con la búsqueda de vida: si Marte pudo albergar vida en el pasado, mientras tenía agua y atmósfera, entender cuándo y cómo esas condiciones desaparecieron es fundamental para saber cuándo habrían existido las condiciones necesarias.
El papel secundario que también importa: repetidor de comunicaciones

Además de su función científica, MAVEN cumplió un rol operacional crítico: actuar como repetidor de comunicaciones entre la Tierra y los robots en la superficie de Marte. Las ondas de radio que envían los rovers como Curiosity y Perseverance no llegan directamente a la Tierra con suficiente potencia, pero sí pueden alcanzar orbitadores como MAVEN, que las amplifican y retransmiten. Con la pérdida de la sonda, otros orbitadores en la misión marciana tendrán que asumir esas funciones de comunicación.
Por qué no fue un fracaso sino el final natural de una misión extraordinariamente larga
Diseñada para uno o dos años, MAVEN operó durante once. En ese período transmitió datos que respondieron preguntas fundamentales sobre la evolución climática de un planeta y abrió líneas de investigación sobre la habitabilidad de mundos rocosos más allá de la Tierra. La causa de la pérdida de contacto en diciembre de 2025 aún no fue determinada oficialmente, y la NASA anunció que investigará lo ocurrido. La nave, se cree, sigue en órbita alrededor de Marte, incomunicada pero intacta.