Saltar al contenido
Ciencia

La NASA rompió la barrera del sonido en junio y nadie lo oyó: el X-59 alcanzó Mach 1.4 a 16.700 metros de altitud y ahora sobrevuela comunidades de EE.UU. para comprobar si su «boom sordo» es tolerable para el público

El X-59 voló a la velocidad Mach 1.4, preparándose para su debut de volar sobre lugares habitados, sometiéndose a la opinión del público
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

El jet X-59 de la NASA es supersónico y rompió la barrera del sonido por primera vez, volando a mayor velocidad y mayor altitud, preparándose para su prueba más crucial.

La aeronave experimental alcanzó la velocidad Mach 1.4 durante un vuelo de prueba el viernes 12 de junio, volando en las mismas condiciones que la NASA utilizará para recoger datos del público sobre el ruido que produce el jet, según indicó la agencia espacial. El X-59 está diseñado para romper la barrera del sonido sin producir el ruido explosivo y fuerte conocido como boom sónico.

La NASA se prepara para que la aeronave sobrevuele una selección de comunidades en EE.UU., y recoger luego la respuesta del público. Busca utilizar el X-59 para preparar el camino hacia los vuelos supersónicos sobre tierra sin el ruido atronador.

A toda velocidad

El X-59 rompió la barrera del sonido por primera vez el 5 de junio, alcanzando una velocidad máxima aproximada de Mach 1.1, o 1.147 km por hora, sobre el Desierto de Mojave en California.

Una semana después la aeronave realizó un vuelo de condiciones de misión   que representó un paso más, importante en su derrotero hacia el uso operativo. Durante el vuelo de prueba del viernes el X-59 voló a 1.488 km/h, a unos 16.764 metros de altitud. La aeronave volará a la misma velocidad y altitud sobre varios lugares de EE.UU. para luego recoger la opinión del público sobre su percepción del sonido sordo que produce.

Este sonido sordo todavía no ha sido puesto a prueba. Durante los primeros vuelos supersónicos el X-59 estuvo acompañado de un avión F-15 de la NASA, un jet supersónico tradicional que sí produce boom sónico a velocidades supersónicas. Ese avión acompañante monitoreó al X-59 durante el vuelo de prueba, pero ahogó el sonido amortiguado que produce el nuevo avión.

En los próximos vuelos el F-15 llevará una sonda sensora de impacto para poder medir la onda de sonido del X-50 y recoger los primeros datos de su rendimiento supersónico, indicó la NASA.

Qué le espera ahora a la aeronave

El X-59 todavía tiene por delante varios meses de pruebas de rendimiento antes de su debut ante el público. El equipo de la NASA seguirá poniendo a prueba a la aeronave en distintas altitudes y condiciones, completando un proceso de expansión envolvente en que los ingenieros ponen a prueba un vehículo más allá de sus límites validados.

Después, el X-59 entrará en su fase de validación acústica, cuando los investigadores medirán al detalle la firma acústica supersónica de la aeronave para confirmar que de hecho el X-59 está funcionando como debe, produciendo un sonido sordo en lugar de un trueno explosivo.

La NASA empezó a desarrollar su aeronave supersónica silenciosa hace casi una década, con un contrato de  US$247,5 millones con Lockheed Martin para que construyera el X-59, buscando levantar la histórica prohibición para los vuelos supersónicos no militares sobre tierra.

La NASA usará los próximos vuelos del X-59 sobre comunidades habitadas para recoger datos sobre cómo perciben las personas el ruido sordo de la aeronave. Estos datos de los vuelos de prueba del X-59 se usarán para establecer nuevos estándares de ruido respaldados por datos, para vuelos supersónicos comerciales.

“Cada paso lleva a la NASA un poco más cerca de volar el X-59 sobre comunidades habitadas y obtener la opinión que podría contribuir al desarrollo futuro de vuelos supersónicos comerciales sobre tierra”, escribieron desde la agencia.

Compartir esta historia

Artículos relacionados