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Ciencia

Algo atravesó la Tierra como si no existiera. No explotó, no se frenó, no dejó rastro. Tenía más energía que cualquier acelerador humano

Desde las profundidades del Mediterráneo, un detector registró una partícula imposible cuyo origen sigue siendo un misterio absoluto para la ciencia.
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No es una historia de ciencia ficción: una partícula diminuta, imposible de ver y aún más difícil de atrapar, acaba de atravesar nuestro planeta sin dejar rastro. Pero esta vez, no pasó desapercibida.

El descubrimiento fue tan impactante que podría transformar nuestra comprensión del Universo, desde sus rincones más oscuros hasta sus orígenes más violentos. Así comenzó esta nueva era de la astronomía.

El neutrino imposible que desafió a la física

La partícula que atravesó la Tierra sin inmutarse y podría revelar el lado más oscuro del Universo
© Unsplash – BoliviaInteligente.

El detector subacuático KM3NeT, ubicado a más de dos kilómetros de profundidad en el Mediterráneo, captó una señal fuera de lo común: un neutrino de 220 petaelectronvoltios, más de 15 veces la energía que puede generar el mayor acelerador de partículas del mundo.

Estos neutrinos, diminutas partículas sin carga y casi sin masa, rara vez interactúan con la materia. Pero este lo hizo, y lo hizo a lo grande. Atravesó toda la Tierra como si fuera aire. Los científicos no solo quedaron desconcertados por su energía, sino por el hecho de que haya sido detectado tan pronto por un instrumento relativamente nuevo.

“Esto marca una nueva era en la astronomía de neutrinos”, afirmó la astrofísica Naoko Kurahashi Neilson según el medio La Tercera. Su colega Rosa Coniglione también lo dejó claro: “Fue realmente sorprendente”.

El misterio de su origen: ¿una galaxia oscura?

La partícula que atravesó la Tierra sin inmutarse y podría revelar el lado más oscuro del Universo
© Unsplash – Osarugue Igbinoba.

El neutrino no provino del Sol ni de una supernova cercana. Todo apunta a una fuente lejana y violenta, como un agujero negro supermasivo o un blazar. Pero también podría haber llegado desde algo que aún no conocemos: una galaxia invisible a nuestros telescopios, una estrella oscura o un fenómeno nuevo y aún sin nombre.

Algunas hipótesis lo vinculan con los neutrinos cosmogénicos, partículas predichas hace décadas que se originan cuando los rayos cósmicos más extremos chocan con la radiación del fondo cósmico. Sin embargo, no todos los expertos coinciden. “Si realmente tiene 220 PeV, debe haber otra clase de fuentes que aún no hemos identificado”, señala Glennys Farrar, de la Universidad de Nueva York.

El Universo habla… y ahora podemos escucharlo

El hallazgo no solo valida la eficacia del KM3NeT, sino que confirma que los neutrinos pueden ser la clave para comprender por qué existe más materia que antimateria en el universo. Si se prueba que son su propia antipartícula, resolverían uno de los mayores enigmas cosmológicos.

Por eso, proyectos como KM3NeT en el Mediterráneo e IceCube en la Antártida se están volviendo cruciales. Usan el propio planeta como detector natural y están empezando a captar los “susurros” del cosmos: mensajes que viajan miles de millones de años luz para decirnos que el universo es más extraño, más violento y más fascinante de lo que jamás imaginamos.

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