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La película de fantasía de Spielberg que él nunca ha perdonado (pero que hoy vuelve a Netflix)

Hook es una de las películas más divisivas de la carrera de Steven Spielberg. Estrenada en los años noventa y duramente castigada por la crítica, el propio director la considera uno de sus grandes fracasos. Sin embargo, el tiempo y la nostalgia la han convertido en un clásico para toda una generación.

A lo largo de su carrera, Steven Spielberg ha firmado algunas de las películas más queridas y taquilleras de la historia del cine. Sin embargo, no todas ocupan un lugar de honor en su memoria. Hay una, en particular, que el director preferiría olvidar, pese a que millones de espectadores siguen defendiéndola con fervor décadas después.

Un sueño personal que tardó años en materializarse

La obsesión de Spielberg con Peter Pan se remonta a su infancia, marcada por la crisis matrimonial de sus padres, una herida que el cineasta exploraría años más tarde en Los Fabelman. Volver a Nunca Jamás era, para él, una forma de reconciliarse con ese niño que no quería crecer.

El proyecto comenzó a gestarse en 1980 como una ambiciosa producción musical en acción real. En esa primera versión, Michael Jackson iba a interpretar a Peter Pan y Dustin Hoffman ya estaba vinculado al papel del Capitán Garfio. El plan se vino abajo y el proyecto quedó congelado durante años.

La película de fantasía de Spielberg que él nunca ha perdonado (pero que hoy vuelve a Netflix)
© tuvecinaAK – X

Un rodaje marcado por la inseguridad

Finalmente, Hook llegó a los cines en 1991, cuando Spielberg ya era padre y atravesaba un momento vital muy distinto. Esa circunstancia influyó decisivamente en el enfoque del filme. En lugar de centrarse en la aventura luminosa del niño que se enfrenta a los piratas, la historia apostó por un Peter Pan adulto, convertido en abogado, marido y padre, que ha olvidado quién fue.

Interpretado por Robin Williams, este Peter debe regresar a Nunca Jamás cuando Garfio secuestra a sus hijos. El villano, encarnado por un brillante Hoffman, es uno de los pocos elementos que sobrevivieron intactos del proyecto original.

Una fantasía demasiado oscura

Según el propio Spielberg, el problema de Hook fue tonal. Incapaz de encontrar el equilibrio entre el cine familiar y una mirada más adulta y sombría, el director se refugió en grandes decorados y una puesta en escena excesiva. “Cuanto más inseguro me sentía, más grandes y coloridos se volvían los decorados”, confesó años después en una entrevista con Empire.

La crítica fue demoledora y calificó la película de irregular y perezosa. Para Spielberg, el golpe fue especialmente duro: nunca ha ocultado que no se siente orgulloso del resultado y que Hook es uno de los grandes tropezones de su filmografía.

El veredicto del tiempo

Pese a todo, la película ha envejecido mejor de lo que su creador esperaba. Para muchos espectadores que crecieron en los noventa, Hook sigue siendo una aventura entrañable, emotiva y perfectamente disfrutable hoy en día. Su mezcla de nostalgia, fantasía y conflicto paterno ha generado una legión de fans fieles.

Hoy, con su llegada a Netflix, Hook vuelve a estar al alcance de nuevas generaciones. Quizá Spielberg nunca la perdone, pero el público parece haberlo hecho hace mucho tiempo.

Fuente: SensaCine.

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