Cada vez más mujeres están optando por el emprendimiento como una vía para alcanzar independencia financiera, flexibilidad y estabilidad. Lo que antes parecía un desafío dominado por hombres, hoy está cambiando a un ritmo acelerado.
Según un análisis de Mastercard, el 75% de las mujeres en esta región ha considerado emprender, apenas un punto por debajo de los hombres (76%). Además, el 49% ya cuenta con un negocio alternativo, demostrando que la brecha de género en el emprendimiento se está reduciendo drásticamente.
Este crecimiento no solo transforma la vida de las mujeres, sino que también impulsa la economía de sus países. Estudios del Instituto de Economía de Mastercard indican que, si la participación femenina en el mercado laboral alcanzara la de los hombres, habría un impacto significativo en el PIB.
Pero, ¿qué región del mundo está logrando esto?
América Latina: la región con menor brecha de género en el emprendimiento

A diferencia de lo que ocurre en otras partes del mundo, América Latina y el Caribe se ha convertido en la región donde las mujeres emprenden en casi la misma proporción que los hombres.
El informe de Mastercard revela que en países como Colombia, la tasa de mujeres emprendedoras ya supera a la de los hombres. En este país, el 9.3% de las mujeres en edad de trabajar ha lanzado su propio negocio, frente al 8.4% de los hombres.
Este cambio está impulsado por varios factores:
- Mayor acceso a herramientas digitales, lo que permite a las mujeres iniciar negocios sin grandes inversiones.
- Crecimiento del comercio en línea y el trabajo freelance, sectores donde las mujeres tienen una participación cada vez más fuerte.
- Flexibilidad del emprendimiento, lo que les permite equilibrar su vida laboral y personal.
Sin embargo, a pesar de estos avances, todavía existen barreras importantes que dificultan el crecimiento de los negocios liderados por mujeres.
¿Por qué las mujeres emprenden?
El estudio de Mastercard identifica tres razones principales que llevan a las mujeres latinoamericanas a lanzarse al mundo empresarial:
- Mejorar sus ingresos (72%).
- Alcanzar independencia financiera (39%).
- Ahorrar para objetivos específicos (37%).
Además, muchas mujeres buscan emprendimientos que les permitan administrar su propio tiempo, especialmente aquellas que son cabezas de familia. En sectores como la venta de productos en línea y el comercio digital, la presencia femenina ha crecido de manera significativa.
La mayor barrera: el acceso al crédito

A pesar del crecimiento del emprendimiento femenino en la región, el acceso al financiamiento sigue siendo un desafío clave. Según el informe de Mastercard, el 39% de las mujeres en América Latina señala la falta de capital como su principal obstáculo.
Los datos revelan que las mujeres enfrentan condiciones menos favorables que los hombres al solicitar financiamiento:
- Deben presentar más garantías para acceder a créditos.
- Enfrentan plazos de pago más cortos.
- Pagan tasas de interés más altas.
- Reciben montos de préstamo más bajos, incluso cuando tienen ingresos similares a los hombres.
Estos obstáculos limitan la capacidad de crecimiento de los negocios femeninos y hacen que muchas mujeres dependan de sus ahorros o de préstamos informales para financiar sus proyectos.
El futuro del emprendimiento femenino en América Latina
El crecimiento del emprendimiento femenino en América Latina es imparable. En países como México y Colombia, más del 80% de las mujeres ha considerado iniciar su propio negocio, una cifra que demuestra la transformación del mercado laboral.
Sin embargo, para que esta tendencia se consolide, es necesario seguir eliminando barreras como la falta de acceso a crédito y la desigualdad en oportunidades de crecimiento.
Las mujeres están redefiniendo el mundo de los negocios en América Latina. El reto ahora es garantizar que su impulso no se detenga y que cuenten con las herramientas necesarias para hacer de sus negocios un éxito sostenible.