Una vacuna para prevenir una de las infecciones más dolorosas que existen también podría ser buena para tu cerebro y tu corazón. Esta semana un nuevo trabajo de investigación muestra que la vacuna contra la culebrilla se vincula con una reducción del riesgo de sufrir otras afecciones graves.
Los científicos de la Universidad Case Western Reserve analizaron las historias clínicas de estadounidenses mayores de 50 años. Los protegidos contra la infección viral tenían menos probabilidades de sufrir enfermedades cardíacas, ataques cerebrovasculares y una forma común de deterioro cognitivo. Los hallazgos son los más recientes en sugerir que la culebrilla puede causar consecuencias a largo plazo en todo el cuerpo.
Una amenaza latente
La culebrilla tiene su causa en el virus varicella-zóster, el mismo que provoca la varicela en los niños. Por lo general, la varicela provoca una enfermedad molesta y breve, pero luego el virus puede sobrevivir y quedar latente en nuestros cuerpos durante décadas. Cuando se debilita el sistema inmune debido a la edad u otros factores, el varicella-zóster puede despertar y provocar culebrilla.
Lamentablemente, esta segunda vez el virus provoca algo mucho peor. La culebrilla puede causar un dolor extremo y ronchas que duran varias semanas. Incluso después de que la infección se reduce, hay personas que quedan con un dolor en los nervios que puede durar toda la vida.
Afortunadamente, la vacuna contra la culebrilla es muy efectiva para prevenir el regreso de la enfermedad y se recomienda en adultos mayores de 50 años. En los últimos años, la investigación también empezó a encontrar que la protección se extiende más allá de la infección en sí misma.
Protección para el cerebro y el corazón
En este estudio reciente, los investigadores analizaron las historias clínicas de más de 174.000 adultos estadounidenses. Analizaron la salud de personas vacunadas contra la culebrilla hasta siete años antes y las compararon con personas similares que en cambio habían recibido la vacuna contra el neumococo, otra vacuna que se recomienda para los adultos mayores. El segundo grupo era como de control.
En total, y en comparación con el grupo de control, los vacunados contra la culebrilla tenían 27% menos riesgo de ser diagnosticados con coágulos en la sangre y 25% menor riesgo de sufrir ataques cardíacos o cardiovasculares. También, un 50% menos de riesgo de sufrir deterioro cognitivo vascular, forma de esta afección que tiene su causa en el daño a los vasos sanguíneos del cerebro, además de un 21% menos de riesgo de morir durante el período del trabajo de investigación.
Los hallazgos de este equipo se presentaron en la IDWeek 2025, conferencia anual de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de EE.UU. y otras organizaciones relacionadas.
“La culebrilla es más que una erupción cutánea. Puede aumentar el riesgo de sufrir problemas graves del cerebro y el corazón”, dijo Ali Dehghani, autor del trabajo y doctor de medicina interina en la Facultad de Medicina de la Universidad Case Western Reserve, en declaraciones de la IDSA. “Nuestro estudio muestra que la vacuna contra la culebrilla puede ayudar a reducir esos riesgos, en especial en quienes ya tienen mayor riesgo de sufrir ataques cardíacos o vasculares”.
Se trata de una investigación observacional, lo que significa que no puede demostrar directamente un vínculo de causa entre la vacuna contra la culebrilla y la reducción del riesgo de sufrir estas afecciones. Sin embargo, otros estudios han respaldado la idea de que prevenir la culebrilla puede prevenir los ataques cardíacos y el deterioro cognitivo. Por lo tanto, dados los beneficios de la vacuna, los hallazgos debieran servir de motivación adicional para darnos la vacuna cuando nos corresponda (la única vacuna aprobada es una serie de dos dosis).
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.