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Ciencia

La vela solar en órbita de la NASA

La NASA está invitando a los observadores de estrellas a seguir su misión experimental de vela solar, el Advanced Composite Solar Sail (ACS3).
Por Adam Kovac Traducido por

Tiempo de lectura 2 minutos

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Tras superar algunos contratiempos, la vela solar ha desplegado completamente sus innovadores apéndices reflectantes, lo que permite su visualización desde la Tierra en el cielo nocturno.

Para ver el ACS3 en el cielo, los interesados pueden usar la aplicación móvil de NASA, que ofrece una lista de los próximos momentos en que la nave será visible desde la ubicación del usuario, además de una vista de realidad aumentada para localizar la posición en tiempo real de la nave durante su paso.

¡No te olvides de publicar tu foto!

Si logras ver la vela solar, puedes compartir tu experiencia en redes sociales con el hashtag #SpotTheSail. La NASA ha anunciado que algunas de estas publicaciones serán compartidas en sus canales de redes sociales y en su sitio web.

La nave espacial fue lanzada en abril a bordo de un cohete Rocket Lab Electron y contactó con la Tierra una semana después. Inicialmente, el ACS3 estaba empaquetado en un CubeSat del tamaño de un horno de microondas, diseñado para desplegarse en una forma cuadrada con cuatro brazos de 7 metros (23 pies) de largo extendiéndose a lo largo de las diagonales del cuadrado, con la vela estirada entre ellos.

A finales de agosto, la nave enfrentó problemas breves cuando intentó desplegar su vela solar, debido a corrientes anormales en el motor detectadas por un monitor de energía a bordo. Aunque el despliegue se retrasó, el problema se resolvió y la vela fue desplegada con éxito, alcanzando su tamaño completo, que equivale aproximadamente al ancho de un pequeño apartamento.

Ahora, la NASA puede comenzar a probar este novedoso método de propulsión espacial. El ACS3 es tan reflectante que, según la agencia espacial, puede parecer tan brillante como Sirius, la estrella más luminosa del cielo nocturno, para quienes observan desde la Tierra. La vela solar está hecha de materiales avanzados y ligeros que obtienen propulsión al rebotar fotones en su superficie reflectante.

La misión tiene como objetivo recopilar datos sobre el rendimiento del ACS3 para evaluar la forma y el diseño de la vela y medir sus capacidades de empuje. La NASA espera que esta tecnología pueda ser utilizada en naves espaciales mucho mayores en el futuro, de hasta 2,000 metros cuadrados (21,500 pies cuadrados). Estas naves podrían incluir satélites de alerta temprana de clima espacial, naves de reconocimiento de asteroides cercanos a la Tierra, o incluso misiones de exploración tripulada a diferentes partes del sistema solar. Dado que la propulsión no depende de combustibles líquidos o sólidos, las futuras naves podrían ser más ligeras y ecológicas.

Para captar un vistazo de este prometedor futuro, descarga la aplicación de la NASA desde su sitio web y sigue las actualizaciones sobre el ACS3.

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