Saltar al contenido

Artemis III bajo el punto de mira

Image: NASA
Image: NASA

Elon Musk dijo que el lanzamiento de la Starship había sido “ligeramente mejor de lo esperado” y que el equipo había recabado un montón de datos para los próximos lanzamientos.

Bill Nelson, el administrador de la NASA, defendió también ante el Congreso de Estados Unidos que este es el “modus operandi” habitual de SpaceX. “Lanzan y, si algo sale mal, averiguan qué es, vuelven y lo lanzan de nuevo”.

Sin embargo, el pesimismo sobre la misión Artemis III de la NASA, que espera llevar astronautas a la superficie de la Luna por primera vez desde 1972, ha ido en aumento desde el debut de la Starship.

Artemis III está programada para finales de 2025 y depende de una Starship adaptada (la Starship HLS) para transportar a los astronautas desde la nave Orión, en la órbita lunar, hasta la Luna. Esta Starship necesita además de otras Starships (en este caso, cohetes cisterna) para repostar en su viaje a la Luna.

La NASA eligió a SpaceX por el precio de la Starship, muy inferior al de propuestas alternativas como la del equipo de Blue Origin, pero también por el estado del desarrollo del cohete y sus capacidades técnicas. La NASA ya ha demostrado que el cohete SLS y la nave Orion funcionan, ahora SpaceX tiene que demostrar que la Starship podrá hacer su parte.

Incluso la construcción de una segunda plataforma y torre de lanzamiento para la Starship en el complejo 39A de Cabo Cañaveral, que ya está muy avanzada, se encuentra ahora en entredicho. La NASA no podría arriesgarse a destruir el único complejo que actualmente tiene capacidad para lanzar astronautas desde suelo estadounidense.