El autor, Simon Robert Knowles es profesor adjunto y psicólogo clínico en la Universidad Tecnológica de Swinburne.
Para la mayoría, el ritual diario o casi diario de ir de cuerpo no es para pensar mucho. Pero la necesidad de “ir a hacer el número 2” en un baño público o en el trabajo, es algo que causa mucho estrés y ansiedad en algunas personas.
El Departamento de Salud de Queensland, Australia, lanzó una campaña en redes sociales: “Está bien hacer popó en el trabajo”. La campaña en Instagram y Facebook recibió elogios de expertos en marketing y en salud, por tratar con humor un tema tabú. Un posteo en Instagram incluye una línea que advierte sobre los riesgos para la salud al “aguantarse”, incluyendo hemorroides y otros problemas gastrointestinales. Dice además: “Si te cuesta muchísimo ir de cuerpo donde hay otras personas, tal vez tengas parcopresis”.
¿Qué es?
Es el “intestino tímido” cuando tu temor al escrutinio percibido de los demás hace que te sea difícil ir al baño en lugares públicos, restaurantes, el trabajo o la escuela, e incluso en casa si tienes visitas.
Puede suceder si tienes afecciones gastrointestinales o has tenido experiencias negativas. El ritmo cardíaco aumenta, respiras agitadamente, sudas, te tensionas, te sonrojas, sientes náuseas, tiemblas…o una combinación de estas cosas. Y te preocupa muchísimo toda situación en que tengas que usar un baño público al punto que afecta tu calidad de vida en cuanto al empleo, la vida social, los viajes o la asistencia a eventos.
¿Es común?
No se sabe hasta qué punto es común, en parte porque es difícil evaluar la conducta. Mi estudio intentó entender si la parcopresis es común o no, y convoqué a 714 estudiantes universitarios para que respondieran a una serie de situaciones.
Se les advertía que estaban en un centro de compras y necesitaban ir de cuerpo. Los baños (muy limpios) tenían dos o tres cubículos, y la configuración de los disponibles variaba en cada situación. La tasa de evitación fue de poco más de 14%. Los participantes buscaban evitar el uso del baño si estaban ocupados los otros cubículos. Los hombres no evitan tanto como las mujeres.
En el trabajo
Es el lugar donde podrías sentir vergüenza, culpa, temor a que te juzguen tus colegas o supervisores si vas muy seguido al baño.
Reduce la ansiedad
Es entendible que cause algo de ansiedad. Pero para una minoría, es un problema real y les afecta mucho, aunque hay estrategias:
- identifica los pensamientos negativos y recuérdate que ir al baño es normal
- usa técnicas de relajación
- la exposición gradual puede ayudarte, como usar baños públicos en distintos lugares
- usa técnicas de distracción como escuchar música
Habla con tu médico clínico o psicólogo. Podrías necesitar terapia conductual cognitiva.