Una de las drogas más buscadas del mundo se ha convertido oficialmente en medicamento vital. La Organización Mundial de la Salud acaba de sumar a la semaglutiva – ingrediente activo de Ozempic y Wegovy – a su lista de medicamentos esenciales.
Las Listas Modelo de Medicinas Esenciales de la OMS se han diseñado para mejorar el acceso y asequibilidad de las drogas con mayor impacto en el mundo. La semaglutida y otras drogas GLP-1 se cuentan entre las 20 nuevas drogas en la lista, y es evidente la causa. Las GLP-1 han reformado por completo el modo en que los clínicos tratan la diabetes 2 y la obesidad, aunque en el horizonte o en exploración podrían tener más usos. Sin embargo, las versiones más efectivas son caras, escasas y a menudo el seguro de salud no las cubre.
“Los nuevos agregados a las listas de medicamentos esenciales marcan un importante paso hacia la expansión del acceso a nuevas medicinas con beneficios clínicos probados y alto potencial de impacto en la salud pública global”, dijo Yukiko Nakatani, director general asistente de sistemas, acceso y datos de la salud, en declaraciones.
¿Por qué “esenciales”?
La OMS confeccionó originalmente la lista de medicamentos esenciales en 1977. Con los nuevos agregados, ahora hay unos 523 medicamentos para adultos y 374 para niños, en una lista que se hizo para identificar las drogas que más se necesitan. Inicialmente era para los países en desarrollo pero se ha convertido ya en una guía global que destaca los medicamentos con mayores probabilidades de mejorar la salud pública mundial. Más de 150 países usan las recomendaciones de la OMS para que les ayuden a decidir qué medicaciones tienen prioridad en la compra de cobertura del seguro público, o los que necesitan ser más asequibles y menos costosos.
Por eso es tan notable que se hayan agregado a la lista de medicinas esenciales este año la semaglutida y otras dos drogas GLP-1 (dulaglutida y liraglutida). Son drogas que imitan a la GLP-1, hormona natural que regula las señales de hambre y el metabolismo del cuerpo, entre otras cosas. También se sumó a la lista de la OMS la tirzepatida que combina la GLP-1 con otra hormona relacionada con el apetito, la GIP-1.
Esenciales, pero no siempre al alcance
Las drogas GLP-1 y en particular la semaglutida y la tirzepatida han cambiado las reglas del juego en el tratamiento de la diabetes y la obesidad porque ayudan de manera confiable a controlar la glucosa en sangre en pacientes con diabetes tipo 2, y son mucho más efectivas para ayudar a bajar de peso en lugar de depender solo de la dieta y el ejercicio. Son seguras, y en general se toleran bien aunque son comunes los efectos colaterales gastrointestinales como las náuseas o la diarrea.
Tanto la diabetes como la obesidad pueden reducir la expectativa de vida de una persona, aumentando el riesgo de sufrir enfermedades crónicas, incluyendo el cáncer. Parece que estas drogas están cambiando las cosas en cuanto a la obesidad en particular, ya que 2023 fue el primer año en una década en que cayó la tasa de obesidad en EE.UU.
Aunque las drogas GLP-1 son tan efectivas, también resultan inaccesibles para muchas de las personas que más las necesitan. A pesar de que los precios se han reducido últimamente, las últimas versiones siguen costando cientos de dólares por mes si hay que comprarlas, y las aseguradoras públicas y privadas de EE.UU. no siempre brindan cobertura.
La movida de la OMS de sumarlas a la lista de medicamentos esenciales es directamente para reducir el costo de las GLP-1. Los funcionarios de la salud pública pueden actuar para priorizar el acceso de personas con mayores probabilidades de beneficiarse de estas drogas, alentando el desarrollo de versiones genéricas y haciendo que en cuidados primarios sean más asequibles.
“Para lograr el acceso equitativo a las medicinas esenciales hace falta una respuesta coherente del sistema de salud, respaldado por fuerte voluntad política, cooperación multisectorial y programas centrados en la gente que no dejen afuera a nadie”, dijo Deusdedit Mubangizi, director de políticas y estándares para medicinas y productos de la salud de la OMS, en declaraciones.
Se espera que Canadá sea uno de los primeros países en aprobar las versiones genéricas de la semaglutida el próximo año. EE.UU., sin embargo, tal vez deba esperar hasta 2031.