Este tipo es mitad elefante. Literalmente tiene un elefante en su botín. No sé qué pensar sobre eso, pero Además, no puedes dejar de mirarlo. Nota: El Peepy también se parece completamente a un elefante cuando lo colocas sentado.
La escena parece cotidiana: un padre revisa el móvil mientras su hijo intenta hablarle. Pero un nuevo estudio sugiere que esa distracción repetida puede tener más peso del que parece. Los adolescentes que perciben a sus cuidadores como ausentes por culpa del teléfono muestran más señales de apego inseguro.
Midjourney, la empresa conocida por generar imágenes con inteligencia artificial, acaba de dar un salto inesperado hacia la salud. Su nuevo proyecto es un escáner corporal por ultrasonido que funciona dentro de una tina de agua y promete mapear músculos, grasa, huesos y órganos en apenas 60 segundos.
Un equipo del Instituto de Ciencias Básicas de Corea del Sur desarrolló una red neuronal capaz de aprender de dos familias de catalizadores distintas: los catalizadores monoatómicos sobre carbono y los óxidos de tipo perovskita. El sistema predijo una nueva clase de materiales híbridos para mejorar la reacción de evolución de oxígeno, uno de los grandes obstáculos de la electrólisis del agua.
En Silicon Valley, algunos jóvenes fundadores están dejando el alcohol para entrar en una cultura de productividad extrema: jornadas de 80, 90 e incluso 92 horas semanales, networking sin copas y ocio convertido en estrategia profesional. La tendencia encaja con la caída del consumo de alcohol entre jóvenes, pero también abre otra pregunta incómoda: ¿qué pasa cuando la sobriedad se convierte en una excusa para trabajar hasta romperse?
Un equipo de universidades de los Países Bajos y Alemania desarrolló Bee-Nav, un sistema de navegación inspirado en las abejas que permite a drones pequeños regresar a su base con una tasa de éxito del 99%, usando apenas 3,4 kilobytes de memoria, sin GPS y sin mapas precargados
Raven Resonance ha presentado Raven Prism, unas gafas que la compañía define como un “ordenador ambiental” con Linux integrado. Funcionan con RavenOS, no requieren un móvil para operar, se controlan con la mirada y la voz, y apuntan a desarrolladores, creadores y usuarios que quieren una plataforma más abierta que las gafas inteligentes tradicionales.