Son pocos los estadounidenses que dicen beber alcohol. Muchos menos de los que lo admitían hace décadas. Pero para quienes lo admiten el hábito parece haberse vuelto drásticamente más mortal con el tiempo, y la tasa de mortalidad relacionada con el alcohol en EE.UU. casi se duplicó en las últimas dos décadas.
Un equipo de investigadores de la Universidad de California, en Los Ángeles, analizó los datos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. y hallaron que la tasa de mortalidad relacionada con el consumo de alcohol aumentó entre 1999 y 2024, con un pico especialmente marcado durante el peor momento de la pandemia de COVID-19. Aunque desde ese momento la cantidad de muertes disminuyó, las cifras siguen siendo altas.
“Estos hallazgos ponen de manifiesto la urgente necesidad de que haya políticas centradas en reducir el consumo excesivo de alcohol y en mejorar el acceso al tratamiento”, escriben los autores de un trabajo publicado el martes en PLOS Global Health.
Impactante aumento
Los nuevos hallazgos se condicen con estudios anteriores que también sugerían que la cantidad de muertes por abuso en el consumo de alcohol han estado aumentando desde hace décadas en EE.UU. Sin embargo, no se sabía con claridad qué tipo de muertes causaba el alcohol, o si el aumento en el consumo peligroso durante la pandemia continuaba en este momento.
Para tratar de responder a esas preguntas los investigadores analizaron los datos de mortalidad de los CDC en 14 causas de muerte inducida por el consumo de alcohol, incluyendo enfermedad hepática, intoxicación por alcohol en diversas formas, y afecciones mentales y de la conducta causadas por el consumo de alcohol.
En total, la tasa de muertes relacionadas con el alcohol aumentó 89% entre 1999 y 2024, según hallaron los investigadores. El peor año, el más fatal en ese período, fue 2021, con 54.258 muertes informadas. Para 2024 la cantidad de muertes había disminuido pero la tasa promedio de muertes inducidas por el alcohol sigue siendo 25% más elevada que en 2019.
Tendencias en el consumo abusivo
Los hallazgos también ofrecen algo más de claridad en cuanto a quiénes mueres por el consumo abusivo de alcohol, y por qué.
La mayoría de las muertes relacionadas con el consumo de alcohol fueron por enfermedad hepática, y en segundo lugar aparecen las afecciones mentales y de conducta causadas por el alcohol. Es interesante ver que la tasa de muertes por intoxicación alcohólica se mantuvo baja a lo largo del periodo en estudio, indicando que las sobredosis agudas son relativamente poco comunes en comparación con el uso crónico y el consumo abusivo habitual.
Las muertes relacionadas con el alcohol han sido históricamente más comunes en hombres pero los hallazgos de los investigadores sugieren que eso podría estar cambiando: encontraron que el mayor aumento en la tasa de mortalidad para cualquier demografía en el período en estudio era entre mujeres de entre 25 y 34 años, seguido del aumento en varones de la misma franja etaria. Las poblaciones originarias y nativas de Alaska también aparecen como de riesgo.
“Preocupa en particular, que en las mujeres haya un rápido aumento en la cantidad de muertes inducidas por el alcohol. Aunque sigue siendo más alta la tasa de mortalidad en hombres, la brecha entre ambos géneros parece estar cerrándose”, dijo la autora principal del trabajo Maria R. D’Orsogna, profesora adjunta del Departamento de Medicina Computacional de la UCLA, en declaraciones. “Lo notable es que en la franja etaria de 25 a 34 años la tasa de mortalidad de varón a mujer, disminuyó, de 1 de cada 3 en 1999 a 1 de cada 2 en 2024”.
Los investigadores señalan que estudiaron las muertes más directamente vinculadas con el uso del alcohol, por lo que sus hallazgos probablemente no reflejen el costo total del alcohol para la salud de los estadounidenses. Se sabe que el alcohol aumenta el riesgo, o empeora, de una cantidad de afecciones crónicas, incluyendo determinados cánceres. Otros estudios sugieren que cada año hay más de 178.000 muertes en EEUU. relacionadas con el consumo abusivo de alcohol.
Se debe seguir trabajando para entender cómo prevenir estas muertes, indican los investigadores.
“El aumento en la mortalidad inducida por el alcohol y su tendencia heterogénea en la demográfica destacan la necesidad de entender mejor los factores socioeconómicos vinculados con el consumo abusivo de alcohol, y de que se hagan esfuerzos centrados de prevención y tratamiento, en particular para varones, jóvenes y la población nativa norteamericana y de Alaska”, destacaron.