Islandia aprovecha el calor del volcán Krafla para generar electricidad. Con más del 70% de su energía proveniente de fuentes renovables, el país es un ejemplo en sostenibilidad. Ahora, planea perforaciones más profundas para optimizar el uso de la energía geotérmica.
Volcán Krafla: Un gigante energético

El volcán Krafla, con temperaturas superiores a los 900°C, es un recurso privilegiado para la generación de energía geotérmica. Desde 2009, ha sido objeto de investigaciones bajo proyectos como el Iceland Deep Drilling Project y el Krafla Magma Testbed (KMT).
Islandia planea nuevos estudios para 2026 y años posteriores, incluyendo la construcción de un túnel hacia la cámara magmática. Además de fortalecer la producción energética, estos estudios buscan anticipar desastres volcánicos y explorar nuevas formas de aprovechar este recurso.
¿Qué papel juega la geotermia en Argentina?

En Sudamérica, Argentina también avanza en la explotación de la geotermia, especialmente en regiones como Puna, Cuyo y el norte de la Patagonia. Con un potencial de 300 MW, el país busca consolidar su transición hacia energías renovables.
- Volcán Copahue (Neuquén): Actualmente en operación con una capacidad de hasta 30 MW. Sin embargo, la presión de la comunidad local ha ralentizado los avances.
- Volcán Domuyo (Neuquén): Con un potencial estimado de 100 MW, el proyecto se encuentra en prefactibilidad técnica, con estudios en curso para su desarrollo.
Un recurso con ventajas clave

La energía geotérmica ofrece beneficios únicos frente a la solar y la eólica. Al ser una fuente constante, no depende de las condiciones climáticas, lo que la convierte en una solución estable y eficiente para generar electricidad.
Islandia y Argentina comparten el desafío y la oportunidad de aprovechar sus recursos volcánicos para liderar el camino hacia la sostenibilidad energética.