Tantas veces en esta industria se hace viral una noticia que luego no tiene seguimiento. Se anuncia un misterio pero jamás se publica su resolución. Eso pasó con el cuento de 2001 de los dientes de leche de Jack Nicholson. Hace 23 años el canal de la TV británica Auctionworld afirmó haber comprado los dientes de leche del protagonista de El Resplandor. Planeaban subastarlos el 10 de diciembre, un mes después de que el canal empezara a emitir en vivo. Pero se decía que Nicholson, enojado, quería recuperar sus dientes.
En ese momento hubo una gran cobertura de la subasta en la prensa amarilla, que luego también llegó a la BBC y a Time, medios más respetables. Pero no se informaron los resultados de la subasta. ¿Había comprado Nicholson lo que había sido suyo? ¿Quién fue el excéntrico que compró los dientes? Era imposible saberlo. Ahora, el periodista Chris Stanton de Vulture trae las respuestas.
El artículo de Stanton habla de frenesí mediático, medios amarillos y viralización en Internet en sus orígenes. Nos recuerda que la gente casi nunca verifica los datos si quieren creer en lo que se les dice. ¿Qué sucedió? Bueno, resulta que Auctionworld jamás tuvo los dientes de Nicholson. Alguien de RRPP temía perder su empleo e inventó la historia.
No creas todo lo que te dicen
En 2001 Auctionworld era un canal nuevo, raro, parecido a otras redes de compras pero con un detalle. Los conductores mostraban cosas como un globo terráqueo con joyas incrustadas, o el uniforme de Matt Damon en Salvando al soldado Ryan, y cosas similares diciendo que Auctionworld los tenía para subastarlos al mejor postor.
Según publica Vulture tras hablar con ex empleados del canal, todo era engañoso porque el dueño del canal ofrecía comprar los objetos y llamaba desde su casa para cambiar la cantidad de cosas a subastar. El canal no duró mucho tiempo, porque no entregaba los objetos a los clientes, y finalmente las autoridades del Reino Unido le impusieron una multa de 450.000 libras. Su fundador dejó el país sin pagarles a los empleados ni enviar lo que la gente había comprado.
¿Y qué pasó con los dientes de Nicholson? Fue Ben Keen, el empleado de RRPP, quien inventó toda la historia. El truco funcionó, y el director del canal incluso anunció que habían recibido ofertas de más de 5.000 libras.
Esto hace que nos preguntemos: ¿Nadie verificó la historia con Jack Nicholson antes de publicarla? Tal vez, sí. Pero Nicholson siempre fue de perfil bajo y en 2001 estaba terminando su carrera como actor. Tal vez nadie de su equipo, ni él mismo, hayan pensado que valía la pena comentar una historia tan boba.
Siempre es bueno hacer preguntas. Siempre conviene ser escépticos ante la información que leemos en línea, en especial si se trata de los dientes de una celebridad.