Artículo publicado originalmente por Grist. Suscríbete al newsletter semanal de Grist.
Solamente cuatro naciones del oeste de África constituyen la base de una industria que representa más de U$ 100 mil millones. En las naciones tropicales de Costa de Marfil, Ghana, Camerún y Nigeria, las hileras de árboles de cacao brindan las vainas llenas de semillas. Una vez cosechados, los humildes granos se secan tuestan y procesan, resultando en algo que el mundo entero ama y disfruta.
El chocolate ha sido codiciado durante milenios y en particular, es muestra de amor el día de San Valentín. Pero como el clima está cada vez más errático, el costo de los dulces con chocolate convirtió al chocolate en símbolo de algo mucho menos romántico: el cambio climático.
Dos informes que se publicaron el miércoles indican que el calentamiento lleva a las temperaturas más allá del rango óptimo para el cultivo del cacao en los países que forman el núcleo de la provisión mundial, en particular en temporadas de cosecha. Los estudios muestran que la combustión de petróleo, carbón y metano hacen que la producción de cacao se dificulte, y el precio del chocolate suba hasta las nubes.
En riesgo
“Uno de los alimentos que más ama el mundo corre riesgo debido al cambio climático”, afirmó Kristina Daahl, vicepresidente de ciencia en la organización sin fines de lucro Climate Central y autora de uno de los dos informes. “Espero que al enterarse de que la actividad humana dificulta el cultivo del cacao, la gente piense un poco en nuestras prioridades como especie, y en si deberíamos priorizar acciones para limitar el cambio climático en el futuro y el futuro perjuicio para este alimento que nos gusta tanto”.
Casi un 70% de la producción mundial de cacao se cultiva en el oeste de África. Los mayores productores son Costa de Marfil, Ghana, Camerún, y Nigeria. El grueso del resto se cultiva en lugares con climas similares, cerca del ecuador, como Indonesia y Ecuador. Los árboles crecen mejor en condiciones de selva húmeda con alta humedad, lluvia abundante, suelo rico en nitrógeno y barreras naturales contra el viento. La exposición a temperaturas superiores a 32°C promueve la evaporación del agua, obstaculiza el crecimiento de la planta, y erosiona la calidad y cantidad de granos producidos.
El año pasado el calentamiento sumó al menos el equivalente a seis semanas de días por encima de ese umbral en casi dos tercios de las áreas productoras de cacao en las cuatro naciones africanas, lo que probablemente contribuyó a una desastrosa cosecha, según el informe de Climate Report.
Se analizaron los datos de temperaturas de la región y los cálculos de lo que podría haber sucedido en la última década sin calentamiento inducido por la actividad humana. El resultado fue que entre 2015 y 2024 el cambio climático aumentó la cantidad de días en que cada país sufre rangos de temperatura por encima de la idea para el cultivo del cacao, con un promedio de dos a cuatro semanas al año. Casi todos esos días de mayores temperaturas sucedieron durante el principal ciclo de cultivo cuando las plantas florecen y producen las semillas. Además el calentamiento altera los patrones de lluvia, acelera las sequías, facilita la propagación de enfermedades y contribuye a la degradación del suelo. Otro estudio halló bajas tasas de polinización y temperaturas mayores al promedio en Gaha, lo que se combinó para limitar el rendimiento.
Dudan de El Niño
Sin embargo, el estudio del impacto del cambio climático en la producción y los precios al consumidor no parece ser de interés para la ciencia y la economía. Dahl también dijo que no se sabe qué fenómeno es el que causa el mayor impacto en la producción, ni qué influencia tuvo El Niño en las cosechas del año pasado.
Emmanuel Essah-Mensah, que cultiva cacao en Ghana, dijo que el cambio climático es uno de los problemas más graves para la producción en el oeste de África. “La sequía significa que perdemos el 60% de nuestras plantas de cacao. Mis ingresos disminuyeron drásticamente, al igual que los de los otros agricultores en mi cooperativa”.
Las sequías, inundaciones y enfermedades de las plantas en esa región durante el año pasado contribuyeron a la suba de los precios del cacao, que a su vez hace que aumente el precio del chocolate, según un informe de Christian Aid, una organización sin fines de lucro que trabaja por el desarrollo sostenible y la justicia económica. La producción global de cacao cayó un 14% aproximadamente en la temporada 2023-24, y antes del día de San Valentín de 2024, el precio del cacao en los mercados a futuro rompió un récord de 47 años.
Kat Kramer, coautora del informe y consultora de políticas climáticas de la organización, dijo que sus hallazgos y los de Climate Central muestran la vulnerabilidad de la industria ante el cambio climático. “Los que aman el chocolate deben presionar a las compañías y a sus gobiernos para que reduzcan la emisión de gases invernadero porque de otro modo la provisión de chocolate sufrirá cada vez más riesgos a causa del clima”.
Precios calientes y desastre mundial
Las implicancias de esto van más allá de lo que significa para el delicioso dulce. Porque el cacao se utiliza también en productos cosméticos farmacéuticos, representando buena parte del mercado global. Sin embargo el chocolate sigue reinando. EE.UU. importa casi U$ 2,8 mil millones al año, más del 10% de la provisión mundial.
Los datos de la Reserva Federal sugieren que los precios globales del cacao aumentaron 144% en diciembre, más del doble con respecto al año pasado según Alla Semenova, economista del St. Mary’s College de Maryland. Es lo que se conoce como precio del productor o lo que pagan los fabricantes globales de productos del chocolate a quienes procesan las semillas crudas. Pero el costo lo absorben a menudo los clientes. “Cuando aumentan los precios de la producción, aumentan los precios para el consumidor”, dijo Semenova.
Sin embargo, aunque aumentes los precios los agricultores no siempre ven algo de esas ganancias Josephine George Francis, que produce cacao y café en su establecimiento agrícola de Liberia, dijo que los agricultores del oeste de África suelen perder dinero debido al aumento de los costos de cultivar cacao en un mundo cada vez más caliente. “Necesitamos otra perspectiva que se centre en la sostenibilidad y los agricultores. No nos beneficiamos del aumento de los precios en los mercados del mundo”.
Por supuesto, el cacao no es el único ingrediente de los dulces que se ve en riesgo por el calentamiento global. El año pasado el azúcar se vendía a un precio mucho más alto después de más de una década porque el clima extremo afectó la producción global de caña de azúcar.
“No es solo la cantidad de la producción lo que se ve afectado sino el tipo y calidad de los ingredientes para producir chocolate. Eso cambiará también”, dijo Semenova.
Por todo esto, muchas empresas chocolateras han tenido que adaptarse. Algunas, como Mars y Hershey, han estado silenciosamente reduciendo la cantidad de cacao o introduciendo nuevos productos que directamente no lo contienen. A medida que los precios sigan aumentando los analistas suponen que la demanda disminuirá, tendencia que ni siquiera el día de San Valentín podrá detener.
Artículo originalmente publicado (en inglés) en Grist: https://grist.org/food-and-agriculture/climate-change-is-scorching-the-cocoa-belt-and-youre-paying-the-price/. Grist es una organización de medios independientes sin fines de lucro dedicada a artículos sobre soluciones climáticas y un futuro justo. Si quieres ver más, visita Grist.org