Saltar al contenido

Potencia / Procesador

Photo: Julio Cerezo / Gizmodo
Photo: Julio Cerezo / Gizmodo

Ya hemos mencionado antes el procesador Snapdragon 8 Gen 2 que traen los nuevos S23. Lo impresionante no es solo que Qualcomm haya conseguido mejorar enormemente su eficiencia energética, sino que encima lo ha conseguido sin sacrificar una pizca de potencia. De hecho, los Galaxy S23 incorporan una versión personalizada de este procesador que permite que tengan una mayor frecuencia de reloj, tanto en su CPU como en su GPU.

Sobra decir que con el procesador más potente de Qualcomm hasta la fecha, este teléfono va como un tiro. Puedes tener abiertas 15 aplicaciones al mismo tiempo e ir alternando entre ellas como si nada, el teléfono ni pestañea. (Un apunte: las unidades que hemos probado cuenta con 12 GB de RAM, pero la versión de 8 GB tampoco debería ofrecer una experiencia muy diferente a ésta).

Más allá de poder tener una navegación sin tirones y poder cambiar rápidamente entre aplicaciones, tener tanta potencia a nuestra disposición ofrece también algunas ventajas extra. Si eres de los que utiliza el teléfono para jugar te gustará saber que esa potencia nos permitirá aumentar el rendimiento gráfico de juegos exigentes como Call of Duty o Genshin Impact sin que el teléfono se resienta ni se caliente (el mérito de esto también es de su estupendo sistema de refrigeración por cámara de vapor). Por supuesto, los tiempos de carga también son menores y todo funciona con una fluidez casi insultante.

Otra ventaja menos obvia de tener esta potencia a mano es que Samsung puede sacarle más partido a las funciones de inteligencia artificial que va introduciendo en sus teléfonos. Un buen ejemplo de ello, es la nueva opción de recorte de fotografías (¡hola iOS!), que solo estará disponible en los nuevos S23 debido a los recursos que consume.