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Soñaba con ser domador, pero murió devorado al entrar en la jaula de una leona: tristeza total y ¿qué falló?

El joven falleció de la manera más cruel a los 19 años.
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Gerson de Melo Machado tenía 19 años y era esquizofrénico como su madre. Soñaba con viajar a África y quería domar leones. Murió hace un par de días al entrar en la jaula de una leona en el parque zoobotánico de Joao Pessoa (Brasil), cuando el felino lo atacó.

Machado escaló los seis metros de la fosa de la leona cerca de las diez de la mañana, y bajó abrazado a una palmera. Allí, la leona tomaba sol, como se ve en videos que grabaron otros visitantes. Pero la leona se levantó y lo atacó.

¿Quién era Machado?

Machado se había criado en hogares de acogida, y al cumplir los 18 años salió del sistema, pero acabó en prisión. Los profesionales que lo trataron habían denunciado públicamente su desamparo. “Era una tragedia anunciada”, dijo un funcionario penitenciario. “Tenía que estar en tratamiento psiquiátrico, no en la cárcel”, dijo una consejera.

En redes sociales y entrevistas con la prensa del país, Verónica Oliveira, consejera tutelar, dio detalles de la vida de este joven a quien conoció cuando era un niño que vagaba por una autopista. Su madre había perdido la custodia de sus cinco hijos por ser esquizofrénica, al igual que sus dos abuelas. Machado no fue adoptado como sus hermanos porque ya evidenciaba señales de ser esquizofrénico, y como no tenía parientes, fue a centros de acogida.

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© Youtube – B3ZN

A lo largo de su niñez y adolescencia, los psiquiatras atribuían los incidentes protagonizados por él como problemas de conducta. Machado no tenía noción del peligro, al punto de que una vez quiso viajar como polizón abrazado al tren de aterrizaje de un avión. “Quería ir a África a domar leones”, dijo Oliveira.

Al cumplir los 18 años, como su ciudad no tiene un albergue para personas como él, quedó librado a su suerte. Cometía pequeños delitos y acababa en la cárcel. Eso sucedió varias veces.

Indicios de que algo no cerraba…

Uno de los funcionarios carcelarios dijo que Machado se comportaba como un niño de cinco años, y que en la prisión no había cómo ayudarlo adecuadamente, a pesar de que los servicios sociales lograban encontrar tratamientos psiquiátricos para él, pero no había seguimientos.

El parque zoobotánico cerró sus puertas de inmediato tras la muerte del joven. El zoo aclaró en su perfil de Instagram que se cumplen todas las medidas de seguridad pero que “hay cosas que no se pueden prever porque se salen de la normalidad”, como explicó el veterinario Thiago Nery.

Nery contó que la leona estaba “en estado de shock, asustada, y es atendida por un equipo de biólogos y veterinarios, como dictan los protocolos, para animales salvajes en contacto con seres humanos”.

 

[Fuente: elpais]

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