La escena es increíblemente confusa. Suenan acordeones, hay una docena de personas hablando a la vez en tres idiomas distintos y solo se distingue una voz estridente, la de Catherine Fulop, que exclama: “¡Pana, tripéalo! ¡Si nos transportaron los extraterrestres! ¡Pasó una vaina en el tiempo!” Corre el año 1993. Catherine Fulop se había consolidado…