Bostezamos cuando tenemos sueño, o cuando estamos aburridos. A veces hasta lo hacemos cuando tenemos hambre. Hasta ahí llegan las explicaciones populares a una de las acciones espontáneas más misteriosas de la naturaleza, pero la ciencia tiene una nueva hipótesis al respecto. Los bostezos no son exclusivos de los seres humanos. Hay muchas otras especies…