En el año 2013, un médico del hospital Queen Elizabeth (Birmingham) estaba llevando a cabo una cirugía a un paciente cuando descubrió algo insólito: en un órgano descubrió las iniciales “SB”. Alguien había firmado en el hígado del paciente. Las miradas se centraron en el reconocido cirujano de hígado, bazo y páncreas británico, el doctor…