Mucho antes del siglo XIX, existían escrituras pre-budistas donde varios pueblos del Himalaya hablaban de una criatura simiesca de pelo largo y blanco cuyo rugido era indescriptible. Con el tiempo, estas historias sobre esa figura legendaria han terminado en un mismo nombre: Yeti. No confundir con otras “variaciones” como el “abominable hombre de las nieves”…