Sogen Kato iba camino de batir de todos los récords de longevidad en Japón. Sin embargo, en el año 2010, cuando las autoridades acudieron a su domicilio en Tokio para felicitarlo por su 111 cumpleaños, descubrieron el secreto de su “eternidad”. Kato llevaba muerto 30 años. Los funcionarios habían descubierto los restos momificados en su…