La discromatopsia, conocida también como daltonismo, podría ser más desventajosa de lo que se cree en general. Un trabajo de investigación que se publicó este mes podría indicar que quienes no distinguen los colores tienen menos probabilidades de detectar señales que alertan sobre ciertos tipos de cáncer, antes de que sea demasiado tarde.
Los investigadores de la Universidad de Stanford y otras instituciones analizaron las historias clínicas de personas con discromatopsia y cáncer. Hallaron que en comparación con los demás, quienes no distinguen los colores tenían más probabilidades de no sobrevivir a su cáncer de vejiga. Los resultados sugieren que quienes tienen discromatopsia no suelen notar que su orina contiene sangre, afirman los investigadores a cargo de este estudio. Y así, pasan por alto una señal de advertencia temprana que es un aviso de enfermedad.
“Espero que este trabajo despierte a la conciencia a los pacientes con discromatopsia o daltonismo, pero también a nuestros colegas cuando esos pacientes los consultan”, dijo el autor principal del trabajo Ehsan Rahimy, profesor adjunto de clínica en oftalmología, hablando el fin de semana con el Stanford Report.
La desventaja
La discromatopsia o alteración de la visión cromática que impide percibir correctamente los colores es relativamente común, aunque con mayor frecuencia en los hombres. Se calcula que cerca del 8% de los hombres tienen cierto grado de discromatopsia, en comparación con el 0,5% de las mujeres.
La mayoría de los casos tienen su causa en mutaciones genéticas, y la afección tiene formas diferentes dependiendo del funcionamiento anormal de las células cono de la persona. Los conos suelen reconocer la luz azul, roja y verde, y envían las señales correspondientes al cerebro. La percepción de otros colores proviene de la mezcla e interpretación de esas señales en el cerebro. Dicho esto, muchas personas con discromatopsia suelen tener dificultades para ver dos colores: rojo y verde.
A veces la discromatopsia es tan leve que la persona vive toda su vida sin saber que su visión está afectada. Pero algunos informes de casos y otros estudios pequeños han sugerido que la discromatopsia suele causar problemas para detectar sangre en la orina o heces, señales de cáncer de vejiga o colorrectal. En general, la aparición de sangre precede a otros síntomas más aparentes, y algunos investigadores sostienen la hipótesis de que los que tienen discromatopsia sencillamente no ven estos indicadores tempranos.
Para difundir este potencial fenómeno, los investigadores analizaron una gran base de datos de historias clínicas digitalizadas y estudiaron los registros de 136 personas con discromatopsia con cáncer de vejiga, y 187 personas con discromatopsia y cáncer colorrectal. Luego compararon a estos dos grupos con personas que habían sido diagnosticadas con estos tipos de cáncer, pero que no tenían discromatopsia.
Hallaron que los que tenían discromatopsia y cáncer de vejiga habían muerto antes que sus contrapartes sin problemas para distinguir colores. A lo largo de 20 años los que tenían discromatopsia y cáncer de vejiga tenían un riesgo 52% mayor de morir, en general. Lo interesante es que no parecía haber diferencia en la tasa de supervivencia en quienes tenían cáncer colorrectal, ya fuera que tuvieran discromatopsia o no.
Los investigadores no están del todo seguros de por qué el patrón solo se vio en los casos de cáncer de vejiga. Pero señalan que el cáncer colorrectal suele causar otros síntomas tempranos y notorios, como la diarrea crónica o la constipación. La persona promedio necesita comenzar a hacerse estudios para descartar cáncer colorrectal a partir de los 45 años, y así se puede reducir el tiempo que tarda alguien con discromatopsia en notar que algo no está bien.
¿Qué significa esto para quien tiene discromatopsia?
Los investigadores advierten que sus hallazgos no tienen que tomarse como prueba definitiva de un vínculo de causa-efecto entre la discromatopsia y los resultados peores del cáncer de vejiga. Tampoco están apuntando a que los médicos cambien drásticamente la forma en que aconsejan a sus pacientes con discromatopsia, al menos por ahora. Sin embargo, este estudio señala que hace falta investigar más y comunicar que hay una brecha potencial de percepción en quienes no distinguen los colores.
“Es un trabajo que genera una hipótesis que debería despertar sospecha diagnóstica en los médicos clínicos que atienden a pacientes con discromatopsia, además de que nos muestra que hay que seguir investigando para ver si los estudios para descartar cáncer de vejiga serían convenientes para los de alto riesgo”, indican en el trabajo los investigadores al publicarlo en Nature Health.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.