El módulo de aterrizaje InSight de la NASA puede haberse retirado hace más de un año, pero los datos que envió a la Tierra, específicamente las velocidades sísmicas de los terremotos marcianos, podrían contener la mejor evidencia hasta ahora de agua líquida en Marte.
La NASA lanzó InSight, también conocido como Exploración del Interior utilizando Investigaciones Sísmicas, Geodesia y Transporte de Calor, en 2018 para estudiar el interior profundo de Marte. Su misión de cuatro años terminó en diciembre de 2022, pero el análisis de los datos que recopiló continúa.
En un estudio publicado el 12 de agosto en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, un equipo de investigadores del Instituto Scripps de Oceanografía de UC San Diego, dirigido por el geofísico Vashan Wright, concluyó que los datos de InSight indican la presencia de agua líquida en la corteza marciana.
“Entender el ciclo del agua en Marte es crucial para comprender la evolución del clima, la superficie y el interior,” dijo Wright en un comunicado de prensa. “Un buen punto de partida es identificar dónde está el agua y cuánto hay.”
Más estudios sobre el planeta marciano
Wright y su equipo no solo analizaron la composición química del suelo directamente debajo de InSight. Buscando explorar más profundamente el interior de Marte, analizaron datos sobre los terremotos marcianos—la actividad sísmica que sacude regularmente el Planeta Rojo. La velocidad a la que estos temblores se propagaron permitió al equipo inferir qué sustancias están presentes bajo la superficie.
La mejor explicación para los datos fue que el agua líquida está presente dentro de la corteza. Reconocieron que los hallazgos no son definitivos, pero subrayaron la necesidad de estudiar más a fondo la mineralogía de Marte.

Décadas de evidencia muestran que los polos norte y sur de Marte están cubiertos de agua congelada, incluyendo un enorme reservorio en el norte que se encuentra a 1.2 millas (2 kilómetros) por debajo de la superficie. Debido a que la atmósfera de Marte es mucho más delgada que la de la Tierra, el agua líquida fresca se convierte en gas más fácilmente.
Sin embargo, si el agua es extremadamente salada, el punto de ebullición se reduciría, permitiendo que se mantenga líquida por más tiempo. Un artículo de 2016 concluyó que las oscuras rayas en la superficie marciana podrían estar formadas por agua que corre cuesta abajo.
Si el equipo de Wright está en lo correcto, podría tener grandes implicaciones para la teoría de que Marte fue una vez hogar de vida microbiana. Esa teoría recibió un gran impulso recientemente, gracias al descubrimiento de una roca muy extraña por el rover Perseverance. La presencia de agua líquida también sería un gran beneficio para cualquier misión tripulada al planeta.
Se necesita más investigación; con suerte, futuras misiones, ya sean tripuladas o no, podrán resolver esta muy importante pregunta sin respuesta.