¿Quiénes eran los Istari?

El problema, sin embargo, fue que no se presentaron suficientes Maiar como voluntarios, temerosos del poder cada vez mayor de Sauron. Los dos primeros mensajeros fueron Curumo y Morinehtar, dos Maiar que eventualmente tomarían los nombres de Saruman el Blanco y Alatar en sus formas humanas. El tercero, Olórin, se convertiría en Gandalf el Gris, y luego de que éste hablara de sus temores por los poderes de Sauron, se decidió que dos Maiar más se unirían a ellos: Aiwendil, que se convertiría en Radagast el Marrón, y Rómestámo, que se convertiría en Pallando, y junto con Alatar se hacen conocidos como los Magos Azules.
Los Valar establecieron limitaciones sobre lo que los Istari podían hacer en su misión de proteger la Tierra Media: no podían igualar el poder de Sauron directamente (él mismo, después de todo, era un Maia caído), ni podían usar sus poderes para, como intentó Sauron, dominar a los pueblos de la Tierra Media para cumplir sus órdenes. También se les advirtió que no se desviaran de su misión: si no trabajaban para alejar a la Tierra Media de los planes de Sauron para gobernarla, su poder disminuiría lentamente y perderían sus recuerdos de su hogar en Valinor, quedando atrapados como seres mortales.