Viajar en avión es increíblemente seguro, tus probabilidades de morir en un vuelo comercial son de una entre 11 millones, pero los accidentes pueden ocurrir. No obstante, muchas muertes relacionadas con accidentes aéreos pudieron evitarse. Esto es lo que debes tener en cuenta para estar más seguro en un avión.

Antes de entrar en detalle, debes saber que no hay dos accidentes de avión iguales; de hecho, pueden variar enormemente. Tampoco hay una manera consistente de evitar un accidente aéreo, ni un método que garantice la supervivencia. Por ejemplo, un avión que cae en picado en la tierra antes de estallar en una bola de fuego no es un accidente en el que puedas sobrevivir, sin importar lo que hagas. Dicho eso, la mayoría de los accidentes no son así. Incluso si tu vuelo sufre un accidente, la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de los Estados Unidos estima que hay un 95% de probabilidades de sobrevivir. Como dice John Hansman, director del Centro Internacional de Transporte Aéreo: “Viajar en un avión comercial tiene el mismo riesgo que subirse a una escalera mecánica”.

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Siéntate en la parte de atrás del avión

El asiento, el asiento, el asiento. El lugar en el que elijas sentarte puede afectar en gran medida tus posibilidades de supervivencia en un accidente aéreo, dependiendo del incidente. Hace algunos años, la revista TIME revisó las estadísticas de la base de datos de accidentes de aviación de la Administración Federal de Aviación (FAA) y cotejó las listas de asientos para encontrar tendencias en el transcurso de 35 años. Esto es lo que encontró:

  • Los asientos en el tercio posterior del avión tuvieron una tasa de mortalidad del 32%.
  • Los asientos en el tercio medio tuvieron una tasa de mortalidad del 39%.
  • Los asientos en el tercio delantero tenían una tasa de mortalidad del 38%.

Esto sugiere que la parte más segura del avión es el tercio posterior. Son los asientos más económicos, además. Y son los asientos centrales de ese tercio posterior del avión los tienen la tasa de mortalidad más baja de todas, con un 28%. Espero que te guste compartir los reposabrazos. Los asientos con la tasa de mortalidad más alta fueron los de pasillo en el tercio medio de la cabina con un 44%. Popular Mechanics realizó un estudio similar en 2007 con hallazgos similares. Su análisis sugiere que los pasajeros sentados detrás del ala del avión tenían un 40% más de posibilidades de sobrevivir que los pasajeros en la parte frontal del avión.

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El tercio posterior de un Boeing 737 típico. Imagen: United.com

Sin embargo, los números no se ponen de acuerdo en cuanto a sentarte en el pasillo, el asiento del medio o el asiento de la ventana. Un estudio de la Universidad de Greenwich descubrió que los asientos del pasillo proporcionan una probabilidad marginalmente mayor de supervivencia. Pero, como he mencionado ya, todo depende del incidente en sí. Hay muchos ejemplos, como el del vuelo 232 de United Airlines, donde la parte frontal del avión era la más segura, solo que son menos. Donde sea que elijas sentarte, simplemente intenta que sea en un avión grande. Los aviones comerciales más grandes tienen una mayor cantidad de sistemas redundantes, una tasa de accidentes más baja y pueden absorber más fuerza durante el impacto.

Recuerda la “regla de las cinco filas”

La mayoría de las muertes por accidentes de avión ocurren porque los pasajeros no pueden salir del avión a tiempo tras el aterrizaje de emergencia. Para tener una mayor oportunidad de salir a tiempo, considera lo que el profesor Ed Galea de la Universidad de Greenwich llama la “regla de las cinco filas”. Después de estudiar 105 accidentes aéreos y entrevistar a más de 2000 pasajeros y tripulantes supervivientes, Galea descubrió que quienes consiguen sobrevivir se mueven un promedio de cinco filas antes de escapar con seguridad.

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La “regla de las cinco filas” aplicada a un Boeing 737 típico. Como puedes ver, la mayoría de los asientos se rigen por esta regla. Imagen: United

Elige siempre un asiento dentro de las cinco filas más cercanas a una salida de emergencia. Si puedes, elige el asiento que está justo al lado de una salida, o a solo una fila de distancia. Galea dice que sentarse a más de cinco filas de distancia de una salida significa que “las posibilidades de perecer superan con creces a las de sobrevivir”. No es garantía, por supuesto, pero suena lógico. Cuanto más lejos tengas que llegar dentro de un avión en llamas, menores serán tus posibilidades de lograrlo. Independientemente de dónde te sientes, Cheryl Schwartz, una azafata jubilada de United Airlines, te recomienda encarecidamente contar a cuántas filas se encuentra la salida de emergencia más cercana, sin importar cuán familiarizado estés con la aeronave. Verifícalo dos veces. si es necesario. De esta forma, si la cabina se llena de humo y la visibilidad se ve afectada, aún podrás encontrar la salida.

Vístete de forma apropiada

Como ya he mencionado, el impacto en sí mismo no es lo que causa la mayoría de las muertes en accidentes de avión. Según un informe de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) y la FAA, el 68% de los ocupantes involucrados en accidentes de aviación murieron por incendios posteriores al impacto, ya sea por quemaduras o inhalación de humo. El Consejo Europeo de Seguridad del Transporte (ETSC) presentó hallazgos similares. Estimaron que el 90% de los accidentes de avión tuvieron supervivientes, y que al menos el 40% de las muertes en accidentes pasados pudieron evitarse. Una gran parte de esos casos estaban relacionados con incendios.

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Para reducir tu tiempo a bordo de un avión en llamas y evitar quemaduras graves, Cynthia Corbett, especialista en factores humanos del Instituto Médico Aeroespacial Civil de la Administración Federal de Aviación, sugiere que te vistas como si necesitaras huir de un avión en llamas:

Si tuvieras que hacer eso, ¿qué tan bien funcionarían tus chanclas? ¿Qué tan bien funcionarían tus zapatos de tacón alto? Cuando te deslices por la rampa de emergencia que se abre por fuera del avión, ¿resistirán tus medias? Los pantalones cortos, las faldas y los zapatos de tacón simplemente no son el mejor atuendo para volar, porque es difícil correr con ese tipo de calzado y escapar cuando no vas vestido adecuadamente. Nos gusta ver zapatos bien atados y pantalones largos. Los vaqueros son una buena opción. Sé que en verano es muy difícil, pero los pantalones cortos son realmente peligrosos en esos casos.

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También es una buena idea tener una camiseta o una chaqueta de manga larga. Asegúrate de que tu ropa esté hecha 100% de algodón o lana para que no se derrita. No use telas sintéticas. Lo siento, sé que son cómodas. Y no hace daño llevar un pañuelo en el bolsillo de la chaqueta por si necesitas algo para cubrir tu rostro. Puedes mojarlo con el agua que reparten los auxiliares y crear una mascarilla de respiración temporal.

Escucha a los auxiliares de vuelo y lee la tarjeta de seguridad

Lo sé, es un fastidio, lo has escuchado mil millones de veces, pero es una buena idea escuchar el discurso que dan los asistentes de vuelo antes del despegue. Entiendo que sabes cómo ponerte el cinturón de seguridad; quiero decir, sabes cómo leer esto, así que debes tener la inteligencia necesaria para entender los mecanismos básicos de un cinturón de seguridad, pero los auxiliares de vuelo te están dando información valiosa. Te muestran dónde están las salidas, demuestran cómo usar los chalecos salvavidas y las máscaras de oxígeno (que definitivamente necesitarás saber usar de forma rápida), y la tarjeta de seguridad tiene las rutas de evacuación que debes tener en cuenta.

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Pero sabes todo eso, ¿verdad? ¡Has volado tantas veces que puedes repetirlo todo de memoria! Lo dudo. Según un informe de la FAA, los viajeros frecuentes resultaron ser los menos informados y los más autocomplacientes de todos los pasajeros. Escucha el discurso o mira el video, revisa la tarjeta de seguridad y desarrolla un plan para que tú y tus seres queridos podáis entrar en acción en el momento en que suceda algo. No tendrás tiempo para planearlo más tarde.

Sigue la “regla del más tres y el menos ocho”

Es cierto que la mayoría de los accidentes de avión ocurren durante el despegue o el aterrizaje, y hay una ventana de tiempo en la que estos incidentes ocurren más comúnmente: en algún momento durante los tres minutos posteriores al despegue; y en algún momento durante los ocho minutos antes del aterrizaje. En The Survivor’s Club, el autor Ben Sherwood explica que el 80% de los accidentes aéreos ocurre realmente durante ese lapso de tiempo.

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Para aumentar tus probabilidades de supervivencia durante uno de esos incidentes, presta atención, estate alerta durante esos momentos. Eso significa no te duermas, no escuches música, no te quites los zapatos, no estés borracho o drogado, y no te desabroches el cinturón de seguridad durante esa ventana de tiempo. Mantente al tanto y estate listo para ejecutar tu plan de acción.

Aprende a prepararte para el impacto

Está pasando: tu avión se cae a pique y la tripulación de vuelo te pide que te prepares para el impacto. ¿Qué haces? Si tienes tiempo, Corbett sugiere que retires cualquier objeto puntiagudo de tus bolsillos (como bolígrafos, lápices o llaves) y coloques tus pertenencias debajo del asiento que tienes enfrente. Esto mantiene el área despejada para que tú y otros pasajeros podáis salir caminando después del impacto, pero también bloquea las piernas y les impide meterse debajo del asiento de enfrente. Esto reducirá la probabilidad de que te rompas las piernas y no puedas escapar.

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Cuando estés listo, es hora de adoptar la postura de seguridad. Primero, ponte el cinturón de seguridad. La postura depende de dónde estés sentado:

  • Si tienes un asiento justo enfrente: cruza las manos sobre el asiento que tienes delante y apoya la frente sobre tus manos. Esto ayudará a reducir el latigazo cervical y las lesiones en la cabeza.
  • Si no tienes un asiento justo enfrente: encógete todo lo posible, abraza tus piernas alrededor de las rodillas y mantén la cabeza baja hasta que sientas que el avión se detiene. Coloca tus manos en la parte posterior de tu cabeza, primero la mano dominante.

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Si no estás seguro acerca de tu asiento, revisa la tarjeta de seguridad antes del despegue. Tendrá las instrucciones que necesitas conocer en el caso específico de tu avión. Y asegúrate de que el cinturón de seguridad esté bien ajustado. Cuanta más holgura tenga el cinturón de seguridad, más fuerza G tendrá que soportar tu cuerpo durante el impacto.

Estate listo para salir del avión lo más rápido posible

Bien, has sobrevivido al impacto del aterrizaje forzoso y la gente está gritando y revolcándose por el avión. No te sientas aturdido. Schwartz dice que hay un fenómeno en el que la gente queda tan sorprendida de haber sobrevivido al impacto que luego se queda quieta esperando el rescate:

La mayoría de los accidentes se pueden sobrevivir. Sin embargo, los investigadores de la escena en este tipo de accidentes a menudo encuentran pasajeros sin un rasguño todavía con los cinturones puestos en sus asientos, muertos.

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¡Sal de ahí! Pronto vendrán el fuego y el humo. Como explica Sherwood en The Survivor’s Club, tienes aproximadamente 90 segundos para escapar de la cabina antes de que el fuego arda a través del fuselaje de aluminio del avión y llegue hasta ti. Lo ideal es que tengas zapatos aptos, ropa que no se derrita en tu piel y un pañuelo mojado listo antes del impacto para que puedas protegerte al respirar. Ahora debes seguir tu ruta de evacuación designada. Si te sentaste cerca de una salida como estaba previsto, bien. Si no lo hiciste, ojalá hayas ido al gimnasio. La FAA señala que los jóvenes en forma tienden a salir con vida más a menudo que las personas mayores o más pesadas (los tiempos de evacuación pueden diferir hasta en un 31%).

¿Por qué? Debes moverte rápidamente, deslizarte por pasillos estrechos, despejar restos y equipaje esparcido, y posiblemente mover físicamente la obstrucción. Subir a los asientos para llegar a una salida no es lo ideal, ya que puede crear más congestión en las salidas, pero si es la única salida, tómala. Una vez que salgas, aléjate de los restos lo más rápido posible. No quieres sobrevivir al impacto y luego lograr escapar solo para morir por la metralla de un avión que decide explotar. Ahora respira profundo y agradece que sabías lo que había que hacer.