Tu batido de proteínas para después del gimnasio podría contener ciertos ingredientes peligrosos y ocultos. Un nuevo informe descubrió que buena parte de los polvos de proteínas de venta libre contienen niveles potencialmente riesgosos de plomo y otros metales tóxicos.
Los científicos de la organización sin fines de lucro Clean Labels Project analizaron docenas de marcas de polvo de proteína que se venden al consumidor. De los 160 productos analizados, el 47% contenía niveles de plomo, cadmio y otros metales tóxicos que expedían el umbral de seguridad establecido por la Proposition 65, una ley de 1986 promulgada en California y que regula la exposición a más de 900 sustancias en ese estado. Los polvos de proteínas con chocolate, orgánicos y con origen vegetal, tenían más probabilidades de contener esos metales en comparación con las otras marcas, según indica el trabajo.
Aunque la exposición al plomo en general disminuyó en mucho desde la década de 1970 (en parte gracias a que el combustible ya no contiene plomo), sigue habiendo productos de consumo que tienen un alto riesgo de contaminación. Por ejemplo, el verano pasado un trabajo descubrió que casi la mitad de los productos del cacao, en especial el chocolate negro, pueden contener niveles tóxicos de plomo. Los investigadores de Clean Labels Project decidieron analizar gran variedad de productos de suplementos de proteínas para ver si contenían plomo, cadmio y otros metales.
“Lo que este trabajo encontró destaca el hecho de que a pesar de que el mercado es más consciente del cuidado de la salud, hay muchos productos que pueden contener elevados niveles de contaminantes que no aparecen en las etiquetas tradicionales de contenido nutricional”, escribieron los autores del estudio. Su informe no menciona las marcas en las que se detectó plomo y metales, aunque señala que los polvos con base de colágeno y proteína de suero tenían bastantes menos probabilidades de estar contaminados.
Niveles seguros
Los umbrales de seguridad para el plomo y otras sustancias establecidos en la Prop 65 son mucho más estrictos que los que usan otras organizaciones, incluyendo a la FDA. Otros estudios también sugieren que la exposición promedio a metales pesados por consumir polvo de proteínas probablemente no cause efectos adversos a la salud humana, como un riesgo aumentado de sufrir cáncer. Por otra parte, no hay niveles seguros de exposición al plomo, y esta exposición en la infancia aumenta el riesgo de problemas del desarrollo.
En los hallazgos hubo al menos algo positivo. Los niveles de bisfenoles – químicos que interactúan de manera negativa con las hormonas y que afectan la salud – en los polvos de proteínas, han disminuido de forma sustancial en los últimos años. Solamente un 2 % (3 de cada 160) dieron positivo para estos químicos en este último informe, en comparación con el 55% de los productos que la organización analizó en un trabajo similar de 2018.