Hasta ahora, Blue solo era accesible dentro de ciertas regiones, por lo que esta implementación pone el servicio al alcance de la mayoría de las personas en el mundo. Además de obtener una marca azul junto a sus nombres de usuario, los suscriptores de pago podrán hacer tweets de hasta 4000 caracteres, editar sus publicaciones y disfrutar de clasificaciones de respuesta más altas.

La idea de esta expansión, según el propio Musk, es lograr obtener la mitad de sus ingresos de las suscripciones, aunque no está muy claro que los ahora denominados como “verificados heredados” estén dispuestos a pagar por un servicio que cuesta 8 dólares al mes.

Por cierto, parece que si se mantendrá la opción en el caso de que seas una marca o una entidad gubernamental de algún tipo que requiere una verificación que no sea azul. En este caso, Twitter tiene un proceso de solicitud de marcas de verificación grises para organismos/funcionarios gubernamentales y marcas de verificación doradas para empresas.