El año pasado el asteroide 2024 YR24 atrajo la atención del mundo cuando los astrónomos calcularon que podía impactar contra la Tierra en 2032. Aunque desde entonces descartaron esa posibilidad, la gran roca espacial sigue con 4% de probabilidades de impactar contra la luna.
Son bajas probabilidades, pero si 2024 YR4 sigue en una trayectoria de colisión con la luna, la comunidad científica tiene que estar preparada. Los astrónomos encontraron evidencia que sugiere que el impacto con la luna podría eyectar una enorme cantidad de micro meteoritos hacia la baja órbita terrestre, lo que potencialmente podría poner en peligro a las naves espaciales y a los astronautas que están a bordo de la Estación Espacial Internacional.
Ahora un nuevo trabajo de investigación de la NASA y otras instituciones de EE.UU. presenta nuestras opciones para evitar esa situación, llegado el peor de los casos. En el trabajo presentado al Journal of the Astronautical Sciences para su revisión por expertos, y disponible en el servidor pre-publicación arXiv los autores evalúan distintas estrategias para desviar o destruir al asteroide antes de que pueda chocar con la luna. ¿Cuál es su conclusión? Que destruirlo con una explosión tal vez sea lo mejor.
Por qué no habría que desviar al asteroide 2024 YR4
La detonación no suele ser la estrategia de preferencia. Y desviar al 2024 YR4 aseguraría que ninguna de sus partes impactaría contra la luna y la Tierra, mientras detonarlo podría convertir gran riesgo predecible en numerosos riesgos más pequeños pero impredecibles. Dicho esto, para que desviarlo funcionara habría que hacerlo a la perfección. Y eso no es tarea simple porque se sabe poco sobre el asteroide y no hay mucho tiempo.
La NASA demostró su técnica de desvío en 2022 cuando la misión DART (Double Asteroid Redirection Test) impactó contra el asteroide Dimorphos para cambiar su trayectoria en su órbita en torno a un asteroide mayor llamado Dídimos. Aunque la misión fue exitosa, desviar un asteroide es algo fácil de decir pero no tanto cuando hay que hacerlo.
Para hacerlo con precisión los astrónomos necesitan saber cuánto pesa el 2024 YR4, y así calcular la cantidad de energía requerida para alterar su trayectoria. Es algo difícil de calcular con alguna certeza. El Telescopio Espacial James Webb midió el diámetro del asteroide en marzo y halló que tiene 60 metros de ancho. Pero para calcular su masa los astrónomos necesitan conocer su densidad, y hoy no saben cuál es la composición del 2024 YR4.
Según los investigadores, la masa del asteroide podría oscilar entre 33 millones y 930 millones de kilogramos. Eso equivale a demasiada incertidumbre respecto de la energía requerida para empujar al 2024 YR4 y cambiar su trayectoria. Un error podría tener consecuencias graves, porque potencialmente podría desviar al asteroide hacia la Tierra.
La NASA podría lanzar una misión de reconocimiento para refinar los cálculos de la masa del 2024 YR4, pero el mejor momento para hacerlo sería en 2029 y eso solo le da a la agencia tres años para desarrollar la misión, lo cual es muy poco. Los investigadores han llegado a la conclusión de que las misiones de desvío del asteroide no son prácticas en la intención de impedir un impacto con la luna.
En favor de la destrucción
A la luz de las dificultades, destruir el asteroide parecería ser la opción más viable, según los investigadores, que presentan algunas formas en que la NASA podría encarar la tarea.
La primera es una misión de disrupción cinética, que sería parecida a la misión DART de la NASA pero en lugar de empujar al asteroide, la nave espacial buscaría romperlo. A diferencia del impacto de la misión DART, la disrupción cinética nunca se ha ensayado. Sin embargo la NASA tendría una cantidad razonable de tiempo para desarrollar esta misión ya que la próxima ventana disponible para el lanzamiento sería entre abril de 2030 y abril de 2032, según indican los autores del trabajo.
También, como alternativa, la NASA podría usar una detonación nuclear. Sería sobre, cerca, o por debajo del 2024 YR4, para romperlo en pedazos. Esto tampoco se ha ensayado antes, pero en teoría es posible hacerlo. Los investigadores dicen que la ventana de lanzamiento para esa misión sería entre finales de 2029 y finales de 2031.
Tenemos todavía siete años por delante antes de que el 2024 YR4 se acerque, y es muy probable que pase cerca de la luna sin tocarla. Pero aún así, el asteroide les ofrece a los científicos la inusual oportunidad de probar y refinar estrategias para prevenir impactos contra la Tierra y su satélite natural, asegurando que estaremos preparados para proteger a nuestro hogar si surge la necesidad.