Esta es una de esas cosas que no se ven todos los días: un propulsor del cohete Falcon 9 ha sido fotografiado mientras continúa su irremediable trayectoria hacia la Luna. Este impacto inevitable, previsto para el próximo día 4 de marzo, no será visible desde la Tierra, puesto que hoy dejaremos de poder ver de forma permanente este pedazo de basura espacial de 4 toneladas.
Un streaming organizado por Virtual Telescope Project 2.0, dará comienzo este martes 8 de febrero a la 19:00 p. m. CES para poder ver por última vez este fragmento de cohete. El astrónomo Gianluca Masi nos guiará en tiempo real durante nuestro último vistazo a los restos del cohete Falcon 9 que lleva a la deriva por el espacio durante estos últimos siete años. No esperes ver durante el directo imágenes desde el punto de vista del cohete, pero al menos podrás ver algunas algo más claras que las que tienes justo a continuación.
Durante el día de ayer, Masi logró captar un punto brillante moviéndose rápidamente a través del fondo estrellado: se trataba de los restos del cohete a la deriva. Sorprendentemente lo consiguió a pesar de que las condiciones no eran ni de lejos ideales, “pero lo hice y pude verlo parpadear fácilmente, una clara indicación de que está cayendo”, nos explicó por correo electrónico. A lo que añadió: “Hoy será más brillante y por tanto debería ser más espectacular y fácil de ver”.
Masi logró crear una animación del propulsor en movimiento (el punto que parpadea cada varios segundos). Para ello, tuvo que unir 268 imágenes individuales hechas con un telescopio robótico de 17 pulgadas que bautizó como “Elena”.

Este propulsor proviene de un cohete Falcon 9 que fue lanzado el pasado 11 de febrero de 2015 desde Cabo Cañaveral, Florida. Fue la primera misión de SpaceX al espacio interplanetario, en la que la compañía dirigida por Elon Musk envió con éxito el Observatorio Climático del Espacio Profundo de la NOAA (DSCOVR), al punto Lagrange I que hay entre la Tierra y el Sol. Este propulsor quedó atrapado en una órbita inestable entre la Tierra y la Luna.
Se espera que el propulsor se estrelle cerca del ecuador lunar el 4 de marzo, a una velocidad de unos 2,58 km/s. El impacto no será visible desde la Tierra, ya que está en la cara oculta de la Luna, pero provocará un pequeño cráter y será la primera vez que un objeto construido por el hombre se estrelle de forma involuntaria contra la superficie lunar.