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Ciencia

Un cometa recién detectado desde Atacama se lanzará casi contra el Sol. Si sobrevive, podríamos verlo incluso a plena luz del día

El cometa C/2026 A1 pertenece a una familia famosa por producir apariciones extremadamente brillantes, aunque su destino final dependerá de si resiste el paso cercano a la superficie solar.
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No todos los días aparece un cometa con potencial para convertirse en un espectáculo visible incluso cuando el Sol todavía ilumina el cielo. C/2026 A1, un objeto recién descubierto desde el desierto de Atacama, se dirige hacia un encuentro peligrosamente cercano con nuestra estrella. Su trayectoria lo coloca dentro de una de las familias de cometas más extremas y, al mismo tiempo, más impredecibles que conocemos.

Qué tiene de especial un cometa “rasante del Sol”

Un nuevo cometa descubierto en Chile se acerca peligrosamente al Sol. Podría convertirse en uno de los grandes espectáculos astronómicos de 2026
© MAPS 2026.

C/2026 A1 pertenece al grupo de los cometas de Kreutz, fragmentos de un gran cometa que se rompió hace siglos y cuyos restos regresan periódicamente a las inmediaciones del Sol. Estos objetos pasan tan cerca de la superficie solar que muchos se vaporizan por completo. Los que sobreviven, en cambio, suelen volverse extraordinariamente brillantes durante un breve periodo de tiempo.

Es una lotería cósmica: algunos rasantes apenas dejan rastro, mientras que otros se convierten en fenómenos visibles incluso a simple vista en pleno día. De ahí la expectación que genera cada nuevo miembro de esta familia.

Por qué su descubrimiento nocturno importa

Un nuevo cometa descubierto en Chile se acerca peligrosamente al Sol. Podría convertirse en uno de los grandes espectáculos astronómicos de 2026
© MAPS 2026.

La mayoría de los cometas de Kreutz se detectan con instrumentos que observan directamente el entorno solar. Que este haya sido identificado desde tierra, durante la noche, sugiere que no se trata de un fragmento minúsculo. Es una pista indirecta de que podría ser un objeto relativamente grande dentro de su familia, lo que aumenta sus probabilidades de resistir el calor extremo del paso cercano al Sol.

Esto no garantiza un final espectacular, pero sí justifica que los astrónomos estén siguiendo su evolución con especial atención en los próximos meses.

Cuándo y desde dónde podría verse

El momento crítico llegará cuando el cometa alcance su máxima proximidad al Sol. Si logra mantenerse lo bastante cohesionado, el aumento de brillo podría hacerlo visible durante el crepúsculo, esos minutos mágicos en los que el cielo aún no es completamente oscuro pero las estrellas más brillantes ya empiezan a asomar.

Las previsiones actuales apuntan a que el espectáculo sería más favorable para los observadores del hemisferio sur. Aun así, la visibilidad real dependerá de múltiples factores: su brillo final, su orientación en el cielo y las condiciones atmosféricas en cada lugar.

El gran interrogante: ¿se desintegrará o no?

Un nuevo cometa descubierto en Chile se acerca peligrosamente al Sol. Podría convertirse en uno de los grandes espectáculos astronómicos de 2026
© MAPS 2026.

Aquí está el elemento más impredecible de toda esta historia. El paso cercano al Sol somete al cometa a temperaturas extremas y a fuerzas que pueden fragmentarlo o hacerlo estallar en una nube de polvo y gas. Su estructura interna, su grado de cohesión y la forma en que gira sobre sí mismo influyen en su capacidad para sobrevivir.

La detección temprana permite observar cómo reacciona el cometa a medida que se acerca al calor solar. Cada cambio en su brillo o en su forma da pistas sobre su resistencia. Solo cuando se encuentre en las proximidades del Sol sabremos si estamos ante un futuro “cometa del año” o ante otro objeto que se desvanecerá antes de ofrecer un gran espectáculo.

Por qué los astrónomos no se atreven a prometer un gran show

La historia de los cometas rasantes está llena de decepciones y sorpresas. Algunos que prometían ser impresionantes se han desintegrado sin pena ni gloria. Otros, casi ignorados en sus primeras observaciones, terminaron convirtiéndose en apariciones memorables.

Con C/2026 A1 ocurre lo mismo: hay razones para el optimismo, pero también para la prudencia. Si sobrevive al abrazo cercano del Sol, podría regalar uno de esos momentos que recuerdan por qué mirar al cielo sigue siendo una de las experiencias más simples y, a la vez, más espectaculares que podemos tener desde la Tierra.

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