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Ciencia

Una cueva sellada en Gibraltar acaba de abrirse tras 40.000 años. Existen muchos indicios de que podríamos estar frente al último hogar de los neandertales

Permaneció aislada desde el Paleolítico, intacta bajo capas de sedimentos. Al abrirla, los arqueólogos no encontraron huesos humanos, pero sí algo igual de revelador: herramientas, hogares y restos animales que apuntan a uno de los últimos refugios neandertales de Europa.
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Los arqueólogos siempre sospecharon que el extremo sur de la península ibérica había sido un lugar clave en la historia de la humanidad. Ahora, una cueva sellada desde hace unos 40.000 años acaba de reforzar esa idea con nuevas pruebas.

Este hallazgo se produjo en el complejo de Gorham’s Cave, en Gibraltar, uno de los yacimientos prehistóricos más importantes de Europa. Allí, investigadores del Museo Nacional de Gibraltar lograron acceder a una cámara que permanecía bloqueada por sedimentos desde el Paleolítico superior.

Lo que encontraron dentro de ella no fueron restos humanos, sino algo casi igual de contundente: evidencias claras de actividad neandertal en uno de los últimos rincones del continente donde esta especie logró sobrevivir.

Un refugio privilegiado frente al Mediterráneo

Una cueva sellada en Gibraltar acaba de abrirse tras 40.000 años. Existen muchos indicios de que podríamos estar frente al último hogar de los neandertales
© Gorham scave.

Este complejo arqueológico está formado por cuatro grandes cavidades: Gorham’s Cave, Vanguard Cave, Hyaena Cave y Bennett’s Cave. En la actualidad, el mar Mediterráneo golpea prácticamente sus accesos, pero en el pasado el nivel del agua era mucho más bajo y las cuevas quedaban protegidas tierra adentro.

Esta ubicación ofrecía ventajas excepcionales. Clima templado, abundancia de recursos marinos y refugio natural frente a los cambios ambientales que afectaban al resto de Europa. Las excavaciones iniciadas a finales del siglo XX revelaron algo inusual: una ocupación humana continuada durante más de 100.000 años, algo extremadamente raro en yacimientos europeos. Por ese motivo, la UNESCO declaró el lugar Patrimonio de la Humanidad en 2016.

Lo que comían y cómo vivían los neandertales

Entre los restos recuperados destacan conchas de moluscos, huesos de peces, focas y delfines, muchos de ellos con marcas de corte. Esto demuestra que los neandertales del sur ibérico no solo cazaban grandes mamíferos terrestres, sino que explotaban de forma sistemática los recursos marinos.

El hallazgo desmonta la vieja idea de un neandertal limitado o incapaz de adaptarse a entornos complejos. En Gibraltar, estos homínidos mostraron una comprensión profunda del entorno costero. También se identificaron hogares estructurados y restos de alquitrán de abedul, utilizado como adhesivo para unir mangos y herramientas de piedra. Producir esta sustancia exige controlar temperatura y tiempo, lo que implica conocimientos técnicos avanzados.

En las paredes de la cueva aparecieron además grabados geométricos intencionados, una posible expresión simbólica que sigue siendo objeto de debate científico.

La cámara que permaneció intacta milenios

Una cueva sellada en Gibraltar acaba de abrirse tras 40.000 años. Existen muchos indicios de que podríamos estar frente al último hogar de los neandertales
© Gorham scave.

El descubrimiento más reciente se localiza en Vanguard Cave, a unos 13 metros de profundidad. Esta cámara había quedado sellada por sedimentos naturales y nadie había accedido a ella desde la prehistoria.

En su interior se encontraron restos de lince, hiena y buitre, además de la concha de un gran caracol marino transportado hasta ese mismo lugar. La combinación de especies y su disposición sugieren una intervención humana directa, no un simple arrastre natural. Aunque no aparecieron huesos neandertales, el conjunto de utensilios líticos, restos de combustión y fauna procesada encaja plenamente con los patrones de ocupación conocidos de esta especie.

Para quienes investigaban el significado es claro: el sur de la península ibérica pudo actuar como uno de los últimos refugios neandertales de Europa, justo antes de su desaparición definitiva.

El final de una especie aún lleno de incógnitas

Una cueva sellada en Gibraltar acaba de abrirse tras 40.000 años. Existen muchos indicios de que podríamos estar frente al último hogar de los neandertales
© Visit Gibraltar / Flickr.

La coexistencia entre neandertales y Homo sapiens en Europa sigue siendo uno de los grandes enigmas de la prehistoria. En Gibraltar, las fechas sugieren que los neandertales persistieron miles de años más que en otras regiones del continente.

No se sabe si convivieron con humanos modernos, si fueron desplazados gradualmente o si el cambio climático terminó por arrinconarlos. Lo que sí parece claro es que estas cuevas representaron un último bastión. Sellada por la arena y el tiempo, la cámara de Vanguard Cave ha funcionado como una cápsula intacta del pasado. Un espacio detenido en el momento exacto en que una especie humana estaba a punto de desaparecer para siempre. Y ahora mismo, casi 40.000 años después, vuelve a abrirse para contar su historia.

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