Un hallazgo arqueológico en el fondo del mar Negro ha revolucionado el conocimiento sobre la navegación antigua. Un equipo internacional de investigadores descubrió en 2018 un barco mercante griego de más de dos milenios de antigüedad, cuya conservación desafía todas las expectativas. Gracias a condiciones únicas en las profundidades del mar, esta nave ofrece una ventana al pasado que promete cambiar la comprensión histórica de la construcción naval y el comercio en el mundo antiguo.
Un naufragio atrapado en el tiempo
El barco fue encontrado en aguas búlgaras durante una investigación del Proyecto Arqueológico Marítimo del Mar Negro (MAP). Tras años de trabajo, los arqueólogos identificaron una embarcación mercante griega que data del año 480 a.C., considerada ahora como el naufragio intacto más antiguo del mundo.
Utilizando cámaras de alta definición operadas a control remoto, el equipo exploró más de 2000 kilómetros cuadrados del fondo marino. Una muestra de madera extraída del casco fue sometida a análisis de carbono en la Universidad de Southampton, confirmando su antigüedad.
Según Helen Farr, integrante del equipo, el estado de conservación del barco es «como de otro mundo». Su mástil permanece erguido, mientras que los remos y timones están en su lugar original, una visión tan impactante que parece transportarnos al pasado.
¿Por qué se conserva tan bien?

La clave del asombroso estado del naufragio radica en las condiciones únicas del mar Negro. A 2000 metros de profundidad, el agua carece de oxígeno, lo que evita la descomposición del material orgánico. Además, la baja temperatura del agua ha contribuido a su preservación.
Sin embargo, los expertos advierten que el cambio climático podría amenazar este tesoro. Rocío Castillo, arqueóloga española involucrada en el proyecto, señala que el aumento de la temperatura de los océanos podría afectar negativamente las condiciones que han protegido el barco durante milenios.
El contexto histórico y el misterio del cargamento
La embarcación, de 23 metros de largo, era probablemente tripulada por 15 a 25 personas y naufragó debido a una feroz tormenta. Sin embargo, el contenido de su cargamento sigue siendo un misterio. Los arqueólogos han solicitado más financiación para continuar las investigaciones en el lugar del hallazgo.
Jon Adams, líder del equipo de arqueólogos, destaca la importancia del descubrimiento: «Esto va a cambiar nuestra manera de comprender la construcción y navegación marítimas en el mundo antiguo».
Futuro incierto para un legado invaluable
Aunque el naufragio permanece en el fondo marino debido a los altos costos de su recuperación, sigue siendo objeto de estudio y fascinación para la comunidad científica. «Cuando vimos aparecer este barco en la profundidad, tan perfectamente conservado, sentimos como si nos transportáramos en el tiempo», recordó Helen Farr.
El mercante griego es solo uno de los más de 60 barcos antiguos descubiertos en los últimos años en el mar Negro, un testimonio del comercio y la actividad marítima que floreció en esa región hace miles de años.
Este descubrimiento no solo ofrece un vistazo único a la vida y la tecnología de una época pasada, sino que también plantea la necesidad de proteger estos tesoros submarinos frente a las amenazas del presente.
[Fuente: El Cronista]