A veces sucede que le prestas algo a alguien, y lo pierden. Sé que he prestado libros que luego nunca volví a ver. Hay pérdidas que resultan peores que otras. El caso que nos ocupa es de los peores: un hombre de Georgia le “prestó” parte de su cráneo a un hospital local (ya sabes, porque necesitaba cirugía de cerebro), y el personal perdió ese fragmento de hueso. El hospital tuvo que volver a operar al hombre varias veces, y él y su esposa supuestamente debieron gastar U$ 100.000 de más. Por eso es entendible que el hombre demande al hospital.
El Washington Post informa que Fernando Cluster y su esposa Melinda demandan al Hospital Universitario Emory, ubicado en Atlanta, después de que el hospital accidentalmente perdiera una parte relativamente grande del cráneo de Fernando. El fragmento medía unos 14 cm. por 15 cm. de diámetro y tuvieron que retirarlo del cráneo de Fernando durante una cirugía de emergencia debido a una hemorragia cerebral, según el Post. Debían volver a colocarlo en su sitio unas semanas después, cuando se redujera la inflamación del cerebro debida a la operación. Pero parece que el personal del hospital perdió ese trozo del cráneo de Fernando.
¿A quién pertenece qué?
“Cuando el personal de Emory fue a buscar la porción de hueso, encontraron que había varios trozos y la identificación de cada paciente no era completa, o directamente faltaba. Por eso Emory no podía tener certeza de cuál era el que pertenecía al Sr. Cluster”, indica la denuncia legal de Fernando.
En lugar de colocarle su fragmento de cráneo, el personal del hospital tuvo que poner “material sintético” en la cabeza de Fernando. Debieron implantarlo en otra operación, 12 días después de la primera. El material sintético, afirma el Post, le costaría al matrimonio U$ 19.000 adicionales. Pero luego Fernando sufrió una infección de la operación anterior, y requirió otra cirugía. Con todo, la pareja afirma que se vieron obligados a pagar más de U$ 146.845 a causa de la operación inicial y los errores subsiguientes del hospital.
Gizmodo contactó con el Hospital de la Universidad Emory para escuchar sus comentarios. Actualizaremos esta nota cuando recibamos una respuesta.