Durante un reciente esfuerzo por rastrear a los tiburones marrajo sardinero, un descubrimiento inquietante salió a la luz. Los investigadores detectaron señales inusuales de una de las etiquetas de seguimiento, que incluían lecturas extrañas de profundidad y temperatura. Estas señales los llevaron a una conclusión preocupante: su tiburón sujeto había sido devorado por un tiburón más grande. Este evento marca el primer caso documentado de tiburones depredando a marrajos sardineros, una especie que ya enfrenta una disminución significativa en su población.
Primeros indicios de un depredador inesperado
Un grupo de biólogos marinos, entre ellos Brooke Anderson, exalumna de la Universidad Estatal de Arizona, estuvo investigando a los tiburones marrajo sardinero en las aguas al sureste de Cape Cod en octubre de 2020 y repitió el estudio dos años más tarde. Durante estas expediciones, los científicos colocaron transmisores satelitales en las aletas de los tiburones capturados. Diseñadas para desprenderse y subir a la superficie después de un año, estas etiquetas transmiten los datos recopilados a los investigadores.
En abril de 2021, una de las etiquetas, perteneciente a una hembra embarazada de 2.2 metros, comenzó a emitir datos inusuales. Su transmisor se desprendió cerca de las Bermudas después de solo cinco meses, un tiempo mucho más corto de lo esperado. Las lecturas de temperatura en la semana previa a su desprendimiento variaban entre 16.4 y 24.7 grados Celsius, cifras mucho más cálidas que las del hábitat normal del tiburón. Esta anomalía indicó que el transmisor, y posiblemente parte del tiburón, estaba en el sistema digestivo de un depredador.
Un nuevo desafío para la supervivencia de los marrajos sardineros
El descubrimiento de que los tiburones marrajo sardinero pueden ser presa de otros tiburones, como los grandes blancos y los makos de aleta corta, es alarmante. Estos tiburones, que pueden alcanzar los 3.7 metros y pesar hasta 230 kilogramos, ya están catalogados como especie en peligro de extinción. Un informe de 2016 de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica reporta una disminución de hasta el 90% en sus poblaciones, debido principalmente a la pesca excesiva y la pérdida de hábitat. Los marrajos sardineros tienen un ciclo reproductivo lento, con hembras que alcanzan la madurez sexual a los 13 años y paren solo cada uno o dos años, lo que dificulta la recuperación de la especie.
Implicaciones para la conservación marina
El hecho de que un tiburón marrajo sardinero hembra embarazada fuera devorado sugiere que las amenazas para la especie son aún mayores de lo que se pensaba. Como señaló Anderson, “la pérdida de una hembra reproductiva, junto con sus crías, representa un duro golpe para la población”. Si la depredación de estos tiburones está más extendida, podría tener un impacto significativo en una especie ya vulnerable.
Aunque el descubrimiento de que los tiburones en peligro están siendo devorados no es una buena noticia para la biología marina, podría abrir nuevas vías de investigación. Ahora que se sabe que la depredación entre grandes tiburones ocurre, los científicos pueden profundizar en el estudio de estos eventos. Esta nueva comprensión podría ser crucial para desarrollar estrategias de conservación que ayuden a proteger a estos magníficos depredadores antes de que sea demasiado tarde.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.