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Ciencia

Una nueva vida entre millones de imágenes: el hallazgo oculto que cambió una historia de infertilidad

Un algoritmo creado para explorar el cielo ha encontrado un propósito completamente distinto… y sorprendente. Lo que parecía una causa perdida, tras casi dos décadas sin resultados, dio un giro gracias a una herramienta capaz de detectar lo que ni los expertos podían ver. La IA, una vez más, rompe fronteras inesperadas.
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Durante años, la ciencia buscó respuestas para uno de los problemas más complejos de la infertilidad masculina. Cuando todo parecía indicar que la única salida era resignarse, una tecnología desarrollada con otro propósito dio un vuelco a esta historia. Así es como un algoritmo para buscar estrellas acabó encontrando una nueva forma de vida.

Una esperanza donde antes no la había

La azoospermia, una condición que impide la presencia de espermatozoides en el eyaculado, representa uno de los mayores retos en la medicina reproductiva. Las opciones tradicionales son invasivas o poco deseadas: biopsias testiculares o donación de semen. Ante este panorama, un nuevo algoritmo de inteligencia artificial llamado STAR ha abierto una puerta inesperada.

Una nueva vida entre millones de imágenes: el hallazgo oculto que cambió una historia de infertilidad
© Tara Winstead- Pexels

Desarrollado por investigadores de la Universidad de Columbia, STAR se ideó originalmente para detectar estrellas débiles en imágenes del cielo profundo. Tras cinco años de trabajo, esta IA ha sido reentrenada para buscar otra clase de «estrellas»: espermatozoides ocultos en muestras que, a simple vista, parecen estériles. El resultado no ha tardado en llegar: una pareja, tras 18 años de intentos fallidos, ha conseguido por fin un embarazo gracias a esta tecnología.

Cómo STAR convierte lo invisible en posible

El funcionamiento de STAR es tan fascinante como eficaz. Utiliza un microscopio con una cámara de alta velocidad capaz de capturar más de 8 millones de imágenes por hora. Estas imágenes son analizadas por un sistema de IA entrenado para identificar espermatozoides, incluso aquellos que pasan desapercibidos ante el ojo humano más experimentado.

En las primeras pruebas, médicos especializados no lograron encontrar ni un solo espermatozoide en muestras de pacientes con azoospermia. Sin embargo, STAR detectó 44 células en apenas una hora. Este avance revolucionario no solo supone un cambio técnico, sino también emocional, para miles de parejas.

Una nueva vida entre millones de imágenes: el hallazgo oculto que cambió una historia de infertilidad
© FreePik

Un pequeño hallazgo, un gran comienzo

El caso que ha dado notoriedad a STAR fue el de una pareja que accedió a probar el sistema tras casi dos décadas de intentos fallidos. STAR halló apenas tres espermatozoides, pero fueron suficientes para aplicar técnicas como la ICSI, donde se inyecta directamente el espermatozoide en el óvulo. El resultado fue un embarazo exitoso que ya cursa su quinto mes.

Además, esta técnica resulta económicamente accesible dentro del contexto de los tratamientos de fertilidad: en torno a 3.000 euros. A pesar de estar aún en una fase inicial, su potencial es innegable. En un futuro no muy lejano, STAR podría convertirse en un recurso habitual para quienes buscan lo que parecía imposible.

Fuente: Hipertextual.

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