Lo que parecía ser solo una noche mágica de auroras boreales terminó convirtiéndose en un enigma que acaparó la atención de redes sociales, fotógrafos, científicos y entusiastas del cielo. El 17 de mayo, un resplandor blanco apareció súbitamente en medio de la noche y cruzó la atmósfera dejando una estela brillante y desconcertante. ¿Se trataba de un fenómeno natural, una nueva clase de aurora… o algo más extraño?
Una aurora inesperada y un visitante brillante en el cielo

La noche comenzó con una tormenta geomagnética clase G2 que no estaba pronosticada. Esta se originó tras el impacto de una eyección de masa coronal (CME) que, aunque en principio no se esperaba que llegara a la Tierra, terminó alcanzando el planeta. El resultado: un espectáculo de auroras multicolores visibles desde varios puntos de Estados Unidos, con tonos verdes, rojos y azules que cautivaron a miles de personas.
Pero lo más sorprendente ocurrió cerca de las 11:30 p.m., cuando una raya de luz blanca, brillante y lineal, atravesó el cielo de Colorado en línea recta. El fenómeno parecía tan limpio y definido que muchos lo compararon con la reentrada de un cohete, mientras otros especulaban si se trataba de STEVE (Strong Thermal Emission Velocity Enhancement), una rara emisión de luz asociada a las auroras boreales.
¿STEVE, un meteorito o una señal del espacio?

La confusión no tardó en explotar en redes sociales. El fotógrafo Mike Lewinski, que captó el fenómeno en Crestone, Colorado, relató cómo el cielo estaba cubierto de auroras cuando la “raya blanca” apareció de forma repentina, cruzando el firmamento con una intensidad que no recordaba haber visto antes.
Las teorías se multiplicaron: ¿una aurora inusual? ¿algún tipo de fenómeno meteorológico? ¿una señal de actividad espacial desconocida? Incluso se mencionó la posibilidad de un meteorito o basura espacial reingresando. Pero la respuesta llegó con rapidez desde la comunidad científica.
Around 1130pm MST May 16 north of Farmington New Mexico 38N, I was hyperlapsing with a Galaxy S24 ultra. The #aurora was visual but colorless… then the brightest sight I've ever seen in the night sky appeared overhead! #northernlights #auroraborealis pic.twitter.com/6lXJsiwHwH
— Derick Wilson (@Xhillsblockview) May 17, 2025
La respuesta estaba en China: un cohete con combustible de metano
El astrónomo Jonathan McDowell resolvió el enigma: la brillante línea en el cielo era producto del cohete chino Zhuque-2E, que había sido lanzado apenas una hora antes por la empresa LandSpace Technology desde el Centro Espacial de Jiuquan.
Lo que los testigos vieron fue el vertido de combustible en la alta atmósfera —a unos 250 km de altura— realizado por la etapa superior del cohete. Este tipo de maniobras pueden generar una intensa luminiscencia visible desde tierra, debido a reacciones químicas en la ionosfera que generan lo que se conoce como quimioluminiscencia.
El Zhuque-2E transportaba seis satélites y utilizaba methalox, una mezcla de metano y oxígeno líquido, considerada más económica y ecológica que otros combustibles tradicionales.
TLEs confirm the Zhuque-2 upper stage passed over the US Four Corners area at 0525 UTC May 17 and is the source of the unusual luminous cloud seen by many observers.
— Jonathan McDowell (@planet4589) May 17, 2025
Lo que el cielo revela sobre el futuro de la industria espacial
Este evento no fue un hecho aislado. De hecho, lanzamientos previos de cohetes Falcon 9 de SpaceX ya han generado espirales de luz que dejaron a muchos preguntándose si se trataba de ovnis. Lo que hace especial al caso del Zhuque-2E es la forma en que el penacho blanco imitó fenómenos atmosféricos como STEVE, engañando incluso a observadores experimentados.
La creciente adopción de combustibles como el methalox promete que veremos más espectáculos luminosos como este en los próximos años, a medida que los lanzamientos espaciales se vuelven más frecuentes y tecnológicamente avanzados.
Para los curiosos del cielo, una lección: no todo lo que brilla es aurora… ni tampoco misterio sin explicación.
[Fuente: DW]