Gracias a los avances tecnológicos, el seguimiento por GPS ha permitido a los investigadores observar en detalle el comportamiento de distintas especies, desvelando datos sobre sus migraciones, alimentación y rutinas. En 2022, un grupo de científicos de la Federación de Cazadores de Aveyron en Francia decidió monitorear a un joven jabalí llamado ‘Phiphi’ con el objetivo de comprender mejor sus movimientos y su estilo de vida.
Un comportamiento inesperado

Contra todo pronóstico, ‘Phiphi’ no se refugió en áreas inaccesibles ni en escondites densos como es típico en los jabalíes para evitar cazadores. En cambio, pasó sus noches al aire libre, ocultándose simplemente bajo helechos o un árbol. Esta estrategia sorprendió a los investigadores, ya que, al optar por zonas expuestas, logró pasar desapercibido para los cazadores durante los dos años que duró la investigación.
Pérdida del GPS y sorprendente redescubrimiento
El dispositivo GPS que llevaba ‘Phiphi’ se perdió tras siete meses de seguimiento, dificultando la observación continua. Meses después, el jabalí fue encontrado nuevamente, con el dispositivo GPS extraviado en un seto. Al reencontrarlo, los investigadores notaron que había experimentado un impresionante cambio físico: su peso pasó de 40 a 108 kilos en ese periodo, un crecimiento significativo que mostró su adaptación y supervivencia en el entorno.
Esta investigación aporta una nueva perspectiva sobre las estrategias de supervivencia de los jabalíes, revelando que a veces, el comportamiento más inesperado puede ser la clave para eludir el peligro.