A finales del año pasado la investigación indicaba “discontinuidades sísmicas en la corteza de Marte”. Y los científicos creen que eso podría indicar que bajo la superficie marciana hay agua líquida, con lo que resurge la posibilidad de que en el planeta rojo todavía persista la vida microbiana.
El misterio que desvela a la humanidad
El pasado lejano de Marte no es muy diferente al de la Tierra y por su relativa proximidad a nuestro mundo, el planeta rojo ha sido objeto de estudio de la astrobiología durante décadas. El trabajo del equipo indica que podría seguir habiendo agua en estado líquido – necesaria para la vida tal como la conocemos – bajo la superficie marciana. Eso refuerza de que tal vez, podría haber vida microbiana que subsista bajo el árido y rocoso suelo superficial del planeta.
“Si existe en Marte agua en estado líquido eso podría significar que hay actividad microbiana en la corteza de Marte”, dijo Ikuo Katayama, científico planetario de la Universidad Hiroshima y coautor del trabajo en un comunicado de la Sociedad Geológica de Estados Unidos.
Los robots exploradores, los equipos que tocan suelo en Marte, y los orbitadores tienen la misión de enviar datos para entender los aspectos del planeta rojo, y en parte sus datos echan algo de luz sobre la posibilidad de vida allí, incluso si ya no la hay. En los últimos cuatro años el explorador Perseverance ha estado recorriendo el borde occidental del cráter Jezero, un enorme plato hondo que en algún momento hace miles de millones de años era un lago con agua líquida. Perseverance ha ido recogiendo rocas de Marte, que la NASA tiene intención de traer a la Tierra mediante el Programa de Traslado de Muestras de Marte.
El InSight tocó suelo en Marte en noviembre de 2018 con la misión de excavar su suelo, escuchar los vientos y estudiar el polvo de la superficie del planeta, y – tal vez lo más productivo – escuchar el interior de Marte para detectar señales de sismicidad. Antes de que su misión terminara en diciembre de 2022, el InSight detectó más de 1.300 movimientos de suelo y envió a la Tierra casi 7.000 imágenes de la superficie del planeta rojo.
Roca seca y roca húmeda
Parte de los datos sísmicos que recogió el InSight indicaban que había límites a unos 10 kilómetros y 20 kilómetros debajo de la superficie del planeta, lo que se había interpretado como cambios repentinos en la porosidad de la roca. Pero los autores del trabajo proponen que esos aparentes límites podrían ser grietas debajo de la superficie, llenas de agua.
El equipo midió la forma en que los distintos tipos de ondas sísmicas de Marte viajan por formaciones rocosas parecidas de Suecia. Su experimento indicó que las velocidades sísmicas en muestras secas, mojadas y congeladas son diferentes, por lo que esos límites en las profundidades de Marte podrían indicar el cambio de roca seca a roca mojada. De allí infieren la presencia de agua en estado líquido en Marte.
“Muchos estudios sugieren la presencia de agua en el antiguo Marte hace miles de millones de años”, afirma Katayama en el comunicado, “pero nuestro modelo indica la presencia de agua en estado líquido en el Marte de hoy”.
La herramienta excavadora del InSight – el topo marciano – no logró excavar la superficie marciana, con lo que la NASA vio impedida su ambiciosa intención de entender los procesos internos del planeta.
Si la NASA logra traer a la Tierra las muestras de Marte, el estudio de las muestras recogidas por el Perseverance podría ser inconmensurablemente útil para determinar si alguna vez hubo vida en Marte. Sin embargo, basándose en los recientes hallazgos del equipo, desde aquí creemos que la agencia tal vez podría enviar una topadora o excavadora al planeta rojo.