Clouds Architecture Office

Es muy posible que en el futuro existan ciudades donde la falta de espacio necesite de ideas nuevas que distribuyan a la población. La literatura fantástica nos ha mostrado un posible camino mirando al suelo, con la construcción subterránea de ciudades. En Nueva York han decido lo contrario. En el cielo.

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En la arquitectura se juega con ideas y conceptos futuristas que muchas veces acaban dando proyectos realizables. En otras ocasiones no pasan de bocetos que podrían transformarse en una realidad muy lejana. Aún así, la mayoría de los proyectos que involucran edificios parten de la seguridad que ofrece pisar el suelo cuando sales por la puerta de tu casa.

Es justo aquí donde aparece la propuesta del estudio Clouds Architecture Office, quienes se han planteado una idea contraria al sentido común bajo el nombre de Analemma Tower: ¿Y si construimos edificios sostenidos con un asteroide a través de una especie de correa y los colgamos sobre la ciudad en modo épico?

Ir a trabajar desde el aire

Clouds Architecture Office

La propuesta de la firma viene acompañada de un conjunto de conceptos con los que tratan de vender y visualizar cómo podría ser el futuro de las ciudades si logramos alcanzar un grado de evolución tecnológica suficiente. Ahora bien, de ser posible: ¿cómo demonios sales de los edificios suspendidos en el aire? La respuesta es tan simple como surrealista: en paracaídas.

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Según explican en su hipotético proyecto y dando por válido que en ese futuro distópico podemos manipular los asteroides como el panadero al pan:

En 2015 la Agencia Espacial Europea lanzó una nueva ronda de inversiones en la minería de asteroides ... demostrando con su misión Rosetta que es posible encontrarse y aterrizar en un cometa giratorio. Además, la NASA ha programado una misión de recuperación de asteroides para el 2021, una que tiene como objetivo demostrar la viabilidad de capturar y reubicar un asteroide.

Clouds Architecture Office

Dejando a un lado tecnicismo menores (quizás para esas fechas sí sea el año del grafeno y por fin lo podemos implementar), el estudio habla de colocar a la Analemma Tower en una órbita geosincrónica, es decir, con el mismo período orbital que el de rotación sideral de la Tierra (que coincida perfectamente con el movimiento del planeta en su eje).

Dicen los arquitectos que para un observador desde la tierra el rascacielos volvería a la misma posición en el cielo después de aproximadamente 23 horas 56 minutos y 4 segundos. Esto le permitiría viajar entre los hemisferios norte y sur en un bucle diario. Según explican:

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El rastro sobre la tierra para esta torre pendular sería como una figura ocho, donde la torre se movería más lenta en la parte de arriba y en la parte inferior de la figura ocho, ofreciendo la posibilidad de que los ocupantes de las torres interieran con la superficie del planeta en estos puntos. La órbita propuesta está calibrada de modo que la parte más lenta de la trayectoria de las torres ocurre sobre la ciudad de Nueva York.

En cuanto al asteroide, el rascacielos estaría suspendido por uno orbitando sobre la Tierra a 50.000 km por encima de la superficie. El edificio en sí estaría situado a unos 32 kilómetros por encima de la superficie. Y sí, a tales altitudes todos los habitantes de estas torres deberán tener unos trajes especiales que les protejan, tanto para salir “de casa” como para regresar.

Quién sabe, si al final no acabamos en Marte o en algún planeta de Trappist-1 la solución podrían ser los asteroides. Eso sí, no apto para gente con vértigo. [Clouds AO vía ScienceAlert]