Los pequeños candados para equipaje son esencialmente inútiles. La prueba es que no hace falta más que un bolígrafo para forzar la cremallera y robar tranquilamente el contenido de la maleta. La cremallera no se rompe en el proceso, y la maleta puede volver a ser cerrada sin dejar ningún rastro.

Lo demuestran en el canal de YouTube de Imminent Threat Solutions:

Si te ves obligado a poner objetos de valor en el equipaje facturado y te preocupa que algún amigo de lo ajeno tenga un bolígrafo a mano, puedes hacerte con un candado de cable y atar el objeto valioso a la maleta. Si no tienes por dónde enhebrar el cable, puedes poner el objeto en un bolso con doble cremallera. Y también puedes precintar la maleta con un film.

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Ningún método te protegerá al 100% de un robo (el cable del candado se puede cortar, el precinto se puede romper y la maleta se puede partir al medio si es necesario), pero se lo pondrá más difícil al ladrón (lo que podría disuadirle del intento). Por otra parte, te ayudará a demostrar que te han robado. Si solo tienes un candado, la maleta se podrá abrir y cerrar sin signos de haber sido forzada. [ITS Tactical/Imminent Threat Solution]